Galicia, tierra históricamente generadora de emigrantes, está creciendo en población extranjera y rejuveneciendo gracias a la inmigración. Los últimos datos del INE, a mayo del 2024, así lo confirman. A diciembre del 2023 el 5,2% del total de habitantes de nuestra comunidad era extranjero. Desde 2016 la tasa de inmigración gallega supera a la de emigración. La población entrante, con un 35,8 de media, es un par de años menor que la saliente. El 95,4% es originario de fuera de España. En Galicia, la población extranjera procede principalmente de Perú, Colombia, Venezuela y Brasil. Si de urbes hablamos, es A Coruña la ciudad que registra más llegadas, seguida de Lugo y Ourense capital, con Pontevedra y Ferrol a la cola, aunque con porcentajes, bien es cierto, muy próximos entre sí.
Nuevas figuras de arraigo y tramitación electrónica de solicitudes
La formación programada por el Colegio Oficial de Graduados Sociales de A Coruña y Ourense es continua. Mañana le toca el turno al Reglamento de Extranjería, modificado el pasado 20 de noviembre para adaptarlo a la realidad económica y social del país. Será el Jefe de la Oficina de Extranjería de la Subdelegación del Gobierno en A Coruña, Julio Alberto Simón Blanco, el ponente encargado de impartir la formación, en la que se tratarán las nuevas figuras de arraigo que se establecen, se analizará la residencia de familiar en español versus régimen comunitario, el impacto del nuevo Reglamento en las solicitudes de protección internacional y el funcionamiento de la tramitación electrónica de solicitudes.
Uno de los cambios más significativos que trae este nuevo reglamento «es la creación de la figura de la residencia de familiar de español, regulando por fin y con más derechos la residencia de los familiares de españoles, diferenciando así de la residencia de los familiares de ciudadanos de la UE, no españoles, es decir, los ciudadanos comunitarios que ejercen su derecho a la libre circulación a otro país de la UE de donde no son originarios», explica el experto. Julio Alberto Simón también destaca la rebaja en los años de permanencia exigidos para la obtención del arraigo, que como regla general pasa a ser de dos años o la ampliación de las vigencias de las autorizaciones minorándose así los trámites administrativos que los extranjeros hacen ante las oficinas de extranjería. Respecto al arraigo, añade Simón Blanco, «la principal novedad es la rebaja del periodo de permanencia mínimo exigido para obtenerlo, que pasa de 3 a 2 años, y la creación de la nueva figura del arraigo de segunda oportunidad».
En las Oficinas de Extranjería que operan en nuestra comunidad autónoma los permisos y demás trámites se vienen cumpliendo en los plazos previstos reglamentariamente, si bien la entrada en vigor del nuevo reglamento podría incrementar de manera importante el número de solicitudes e impactar en esos tiempos de respuesta, explica el experto.
El curso que comienza mañana se desarrollará en dos jornadas, mañana y el jueves, en horario de cuatro a siete de la tarde, y tiene formato híbrido, esto es, presencial y en línea.