“Leonor”, la burrita con nombre de princesa, conquistó el corazón de la Reina Emérita

Conocer la historia de esta entrañable burrita invita a la ternura, y es que la traviesa y peluda “Leonor” comenzó su trayectoria de apoyo a los seres humanos inmersa en una historia triste, pero que invita a la esperanza.

Una madre andaluza adquirió el animal para que proporcionara bienestar emocional a su hijo, que se encontraba impedido en su habitación de una casa de campo. Su enfermedad degenerativa terminó impidiendo al pequeño acudir a la actividad de terapia con animales, una disciplina que le proporcionaba una gran satisfacción. Pero gracias a que se adaptó para entrar en la casa hasta la misma habitación, “Leonor” consiguió seguir arrancando una sonrisa diaria a su amigo humano. Finalmente, el niño falleció, pero “Leonor” impulsada por un innato instinto de bondad siguió acudiendo cada jornada a la habitación a buscar a “su amigo”. Un amigo que, tristemente, ya no se encontraba allí.

La generosa madre decidió ponerse en contacto con la Asociación “El Burrito Feliz” y les manifestó su interés en que la burrita siguiera apoyando a otras personas para que, al igual que su hijo fallecido, pudieran disfrutar y recibir energía positiva de esta humilde criatura de grandes orejas. De esta forma, la burra se incorporó de inmediato a la unidad de Burros de Terapia del “Bosque Hospital” de Hinojos, en el entorno de Doñana.

DURANTE EL COVID, Y EN LA CAMPAÑA DE APOYO AL CUERPO SANITARIO POR PARTE DE LOS BURROS DE TERAPIA DE DOÑANA, UNA PAREJA DE MÉDICOS MADRILEÑOS SOLICITO QUE SE BAUTIZARA CON EL NOMBRE DE “LEONOR” A LA PEQUEÑA ASNA, EN HOMENAJE A LA PRINCESA DE ASTURIAS.

Rápidamente, la burrita se adaptó al trepidante programa de apoyo a sanitarios agotados de fatiga pandémica, que la Asociación “El Burrito Feliz” y el colectivo femenino “Mujeres por Doñana” habían activado en su Bosque Hospital situado en la Provincia de Huelva. El proyecto denominado “Doctor Burro” ofrecía, de forma totalmente gratuita, jornadas de apoyo emocional en plena naturaleza con el apoyo de burritos, todo ello dentro de un plan de actividades que contemplaba abrazoterapia, paseos con el burrito por los bosques o la confección de menús para los animales del centro.

Las voluntarias de “Mujeres por Doñana” les proporcionaban alojamiento gratuito en el caso de necesitarlo, o incluso medios de transporte para desplazarse por el entorno. Todo ello gracias a una “Hucha de la Vida” en la cual este colectivo constituido por jubiladas, universitarias o amas de casa, depositaban sus propias aportaciones económicas para apoyar a los sufridos sanitarios, y es que la Administración Andaluza no mostró ningún interés por la iniciativa.

Pero esta falta de apoyo institucional, más que desanimar al voluntariado, lo que consiguió, fue exactamente lo contrario, y   las voluntarias consiguieron un éxito inesperado. Médicos, así como otro personal sanitario, acudieron incluso desde la vecina Portugal y Agencias Internacionales de Comunicación contaron en los cinco Continentes que, en un lugar situado en el sur de Europa, un grupo de burritos proporcionaba terapia a los sanitarios, agotados física y psicológicamente tras interminables jornadas luchando contra el COVID.

Fue una pareja de médicos que se habían desplazado desde Madrid la que, al conocer a la pequeña burra, se sintieron prendados de ella y afirmaron que se comportaba como una “princesa” con el cuerpo sanitario. Es por ello que solicitaron que el animal fuera bautizado con el nombre de “Leonor”, en honor a la Princesa de Asturias y futura Reina de España.

Y con este emblemático nombre, “Leonor” continúo dando esperanza y energía, una vez concluida la pandemia, a personas mayores aquejadas de alzhéimer, a niños sordociegos e incluso a mujeres afectadas por cáncer de mama, todo ello dentro de los seguimientos directos de los profesionales de la psicología que han asesorado y controlado profesionalmente el proyecto.

LA REINA SOFIA CONOCE A LA BURRITA “LEONOR” EN MADRID.

Tanto esfuerzo y dedicación hacia los demás ha conseguido, finalmente, su merecido reconocimiento gracias a la presencia de la Reina Emérita, el pasado 27 de abril durante el Certamen “Festival De Campo-SICampo” en La Zarzuela-Madrid.

 Desde un primer momento, Doña Sofía mostró su deseo de conocer personalmente a la burrita que atesora el nombre de su nieta, la Princesa Leonor de Borbón, Princesa de Asturias y futura Reina de España.

La Reina se interesó por la vida de la pequeña orejuda y Cristina Mariño, coordinadora de “Mujeres por Doñana”, tuvo ocasión de informarla sobre el día a día de este travieso y bondadoso animal que ha conquistado el corazón de la Monarca. Una Reina que nunca ha disimulado su inquietud por todo lo relacionado con el mundo animal y el medio ambiente.

UN ESFUERZO QUE ES ASUMIDO DIRECTAMENTE EN SUS COSTES POR MUJERES VOLUNTARIAS.

Ya de vuelta a casa, en los bosques de Doñana, la burrita “Leonor” continuará trabajando con los otros rucios de la Asociación “El Burrito Feliz”, en las terapias, el desbroce natural del entorno de Doñana para evitar incendios o incluso, participando en la limpieza de las costas de Huelva dentro del proyecto Burritas Limpiacostas”.

A “Leonor” le encanta desayunar galletas sin azúcar en la misma mesa donde lo hacen cada mañana las voluntarias de “Mujeres por Doñana”.

 En la Asociación “El Burrito Feliz” y “Mujeres por Doñana” manifiestan sentirse plenamente orgullosos de que la Reina Sofía haya mostrado su alegría al conocer a la burrita “Princesa”. Una satisfacción que ha reforzado sus ánimos para seguir trabajando, sin ayuda de las Instituciones Andaluzas, para que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de todo lo relacionado con el Universo del Asno.

Un Universo que recordara la historia de “Leonor”, la Burrita-Princesa que conoció a una verdadera Reina de España.

Comparte éste artículo
No hay comentarios