La Guardia Civil de Culleredo, en una operación conjunta con los puestos de Carballiño y Tamallancos, ha logrado recuperar joyas valoradas en 3.000 euros y detener al presunto autor de un hurto. La clave fue una inspección rutinaria en un establecimiento de compraventa de oro en Culleredo.
Los hechos se precipitaron cuando un contrato de 1.103 euros llamó la atención de los agentes. La identidad del vendedor, un vecino de Culleredo, ya figuraba en los registros de una patrulla de Carballiño que lo había identificado previamente por la preocupación de una mujer que temía un robo en su domicilio.
Colaboración clave y rápida resolución
Sospechando que las joyas vendidas podrían haber sido sustraídas de la vivienda de la mujer en Amoeiro (Ourense), la Guardia Civil de Culleredo contactó con ella. La propietaria confirmó la sustracción de varias piezas de joyería por un valor aproximado de 3.000 euros y presentó la denuncia en el Puesto de Tamallancos.
La descripción de las joyas coincidía perfectamente con las vendidas en el establecimiento. Tras un reportaje fotográfico y el reconocimiento inequívoco por parte de la propietaria, la Guardia Civil localizó y detuvo al presunto ladrón. Las joyas fueron entregadas a su legítima dueña.
Además, el establecimiento de compraventa fue denunciado por no haber cumplimentado correctamente el Libro-Registro obligatorio, una infracción a la Ley de Seguridad Ciudadana.
La Guardia Civil subraya la importancia de la colaboración ciudadana y la eficacia de las inspecciones rutinarias para la prevención y resolución de este tipo de delitos.