Comunicado de Mulleres Salgadas sobre dimisión de Alfonso Villares Bermúdez (Conselleiro do Mar da Xunta de Galicia)

Mulleres Salgadas quiere mostrar su malestar e indignación en relación con la reciente dimisión de Alfonso Villares de su cargo como conselleiro do mar de la Xunta de Galicia

Desde el respeto a la presunción de inocencia y al trabajo de los tribunales de justicia deseamos resaltar varios puntos:

En primer lugar, nuestro apoyo a la víctima. Nos preocupa especialmente la revictimización que está sufriendo debido a la comunicación de su identidad a medios de prensa. Exigimos responsabilidades sobre este hecho, que nos parece gravísimo tanto para ella como para todas las mujeres que han sufrido, sufren o pueden sufrir violencia machista.

La violencia machista no es un asunto privado, como ha declarado Alfonso Villares en su dimisión, quien circunscribió los hechos a “su esfera estrictamente personal”, sino que es un asunto público. Así se estableció en el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica (Convenio de Estambul), en vigor en España desde 2014. La Xunta de Galicia, Consellería de Política Social e Igualdade, dice en su web que “entender la violencia como un asunto personal refuerza a las mujeres a una situación de subordinación respeto del hombre e implica asumir las relaciones de poder históricamente desiguales entre ambos y a través de las cuales se legitima al hombre a mantener su status-quo de la dominación incluso a través de la violencia. Esta percepción contribuye a que las mujeres no denuncien su situación por miedo, vergüenza o culpabilidad.

La puesta en escena del acto de dimisión, en concreto la presencia en primera fila de mujeres como la directora xeral de pesca, la actual conselleira do Mar, la directora del INTECMAR, la directora territorial en Vigo y otros altos cargos de Mar, solo puede interpretarse desde el refuerzo y la transmisión de los mandatos heteropatriarcales, origen de la violencia machista, por parte de las propias mujeres.

“El 84,1% de las mujeres víctimas de violencia sexual y el 67,2% de las mujeres que han sufrido una violación no han buscado ayuda formal tras lo sucedido; de las mujeres que han sufrido acoso sexual, solo el 2,5% lo ha denunciado en la Policía, Guardia Civil o en el juzgado y el 1,2% acudieron a un servicio médico o de atención psicológica” (“Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2019”). En este contexto, creemos que ni los aplausos finales tras el anuncio de la dimisión ni el abrazo y apoyo del presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda Valenzuela, están en línea con los compromisos y objetivos de la “Estrategia Estatal para combatir las violencias machistas 2022–2025” y suponen un retroceso, contribuyendo al negacionismo de este tipo de violencia y a la indefensión de las mujeres.

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