Son las nueve de la mañana y, tras un recorrido en vehículo especial, dos burritas llegan a la playa de Punta Umbría. “Ainhoa” y “Flavia”, son el nombre de estas simpáticas orejudas que, durante unas horas, abandonarán su Santuario Animal en Doñana para dinamizar una jornada de limpieza de playas organizada por el chiringuito “El Mosquito”. Un centro hostelero que acaba de ser premiado provincialmente por sus iniciativas turísticas y de dinamización cultural y medioambiental.
La misión no resulta novedosa para este equipo de asnos Limpiacostas, ya que su labor ha sido reconocida por la Junta de Andalucía y la Diputación de Huelva como una actividad de interés medioambiental y turística.
La iniciativa de limpiar la “basuraleza” de las costas apoyándose en asnos nació en Huelva de la mano de la Asociación “El Burrito Feliz”, desde entonces esta actividad ha contado con el seguimiento de agencias internacionales de información, fascinadas por una idea que consigue llamar la atención sobre la protección de los ecosistemas, todo ello gracias a la empatía de los burritos. Asnos que se usan para acompañar a los retenes de limpieza y que, más que cargar basura, lo que realmente hacen es ejemplarizar a los jóvenes gracias a la simpatía que regalan.
Sobre las 10 de la mañana todo está preparado y, equipo de organización del Chiringuito, voluntariado y, por supuesto las dos burritas, se encuentran impacientes por comenzar su labor. En solo unos minutos el dispositivo se despliega por playas y dunas del entorno intentando que no se quede atrás ni un solo residuo, ya sean botellas, plásticos o restos de aparejos de pesca.
UN DISPOSITIVO DONDE SE PRIORIZA EL BIENESTAR ANIMAL DE LAS BURRITAS.
Resulta evidente, viéndolas pasear por la playa, que las dos asnas se divierten con la actividad. Las voluntarias del colectivo femenino “Mujeres por Doñana”, que también han acudido a limpiar la costa, comentan que estas burritas saben perfectamente cuál es su cometido en las playas. Un ambiente arenoso y cálido que les resulta muy agradable.
Existe un exigente protocolo de bienestar para estos animales. Solo trabajan dos horas, no se le las carga con más de cuatro kilos de peso y no se admite que nadie intente montar sobre ellas.
Las dos burras vinieron a Huelva desde el País Vasco y pertenecen a la raza “De Las Encartaciones”. Esta raza, es la ideal para actividades de interacción con humanos, ya muestran una gran docilidad y facilidad de manejo.
Muchos de los voluntarios participantes en la actividad, reconocen sentirse “enamorados” de estas burritas y soñarían con podérselas llevar a su casa. Ilusión que no podrá cumplirse pues, tras las dos horas de apoyo en la recogida de basura, las orejudas volverán de nuevo a Doñana, a corretear por el Santuario Animal “Wendy Clements”, un espacio que el que cuentan con más de 10 hectáreas de libertad. Desde este centro, los equipos de trabajo de EBF-Doñana ya se encuentran trabajando en la organización del que será el primer Festival del Burro de Rociana del Condado-Huelva. Un importante evento a celebrar en el mes de noviembre. Certamen de carácter internacional en el que estas burritas Limpiacostas también van a contar con su propio espacio para que puedan dar a conocer al público su esfuerzo altruista por el medio ambiente.