La Xunta de Galicia ha reiterado su rotundo rechazo al mapa concesional de transporte por carretera propuesto por el Gobierno central, alertando de graves consecuencias para la comunidad. Según la administración gallega, esta propuesta dejaría aislados a más de una veintena de ayuntamientos, afectando a 130.000 habitantes, con la eliminación de casi un centenar de servicios de autobús.
La Xunta denuncia que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible continúa adelante con el diseño inicial de 2022, ignorando las alegaciones presentadas por las comunidades autónomas. Esta situación no solo reduciría drásticamente las conexiones, sino que también dejaría a varias localidades sin parada y obligaría a los usuarios a realizar múltiples trasbordos, generando importantes molestias.
Judit Fontela, responsable autonómica de Transportes, ha sido contundente: la Xunta no participará en reuniones bilaterales técnicas ni abordará el tema del mapa concesional en las comisiones de directores generales hasta que el Ministerio convoque la Conferencia Sectorial.
La administración gallega considera que, dada la relevancia de esta nueva ordenación del transporte para Galicia, el Gobierno central debe atender las peticiones planteadas «reiteradamente por varias autonomías» y modificar la propuesta para garantizar la conectividad y accesibilidad de los ciudadanos gallegos.