La crisis humanitaria en Gaza se agrava, con el hambre y la malnutrición alcanzando niveles sin precedentes, especialmente entre los niños. La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha alertado sobre esta alarmante situación, destacando que la desnutrición aguda entre los niños gazatíes es la más alta registrada hasta la fecha.
Solo en julio, casi 12.000 niños de entre 6 y 59 meses fueron diagnosticados con desnutrición aguda, de un total de 136.000 examinados. De estos, más de 2.500 sufren de desnutrición aguda severa, la forma más peligrosa, y 40 niños necesitaron hospitalización.
Farhan Haq, portavoz del Secretario General de la ONU, señaló que las limitaciones en el acceso humanitario son un factor clave que intensifica esta crisis. En julio, los socios humanitarios solo pudieron asistir al 3% (8.700 de 290.000) de los niños menores de cinco años que requieren suplementos nutricionales. Esta grave escasez se debe a la falta de suplementos nutricionales esenciales a base de lípidos que llegan a Gaza. La distribución de otros suministros nutricionales para niños, mujeres embarazadas y madres lactantes también ha disminuido drásticamente.