Dieciocho asnos trabajan intensamente desbrozando pasto seco para prevenir incendios, una labor que la Asociación «El Burrito Feliz» defiende como esencial.
El Batallón de Burros Bomberos de Huelva, una iniciativa de la Asociación «El Burrito Feliz», ha duplicado sus esfuerzos en plena temporada de incendios forestales. Dieciocho asnos están trabajando intensamente en el entorno de Doñana, desbrozando pasto seco para crear cortafuegos naturales.
La Unidad de Burros Bomberos, que ya tiene una década de existencia, fue recientemente reconocida con el Premio «Pasión Sostenible 2024» por la Junta de Andalucía. Su labor consiste en limpiar el matorral en vallados desmontables de 30×10 metros, trabajando ocho horas diarias para reducir el combustible que alimenta los fuegos.
Una solución centenaria frente a los incendios
Desde la Asociación «El Burrito Feliz» se atribuyen los numerosos incendios a la falta de uso de animales desbrozadores en los bosques. Defienden esta práctica centenaria como un método eficaz para mantener el suelo forestal libre de pastos secos.
El principal desafío logístico para el batallón es el suministro de agua. Cada burro necesita beber alrededor de 15 litros diarios. Esta tarea, que implica transportar cientos de litros de agua fresca en carretillas, es realizada principalmente por las voluntarias del colectivo femenino «Mujeres por Doñana».
La iniciativa no solo destaca por su eficacia en la prevención de incendios, sino también por su armonía con la fauna local. Los burros conviven pacíficamente con linces ibéricos, lo que permite grabaciones a corta distancia.
Una futura Burrita Bombera agasajada por la UME en Doñana.