Las cenizas de los incendios llegarán a las rías, contaminando el fondo marino y provocando la muerte masiva de mariscos, un desastre que pone en riesgo la economía de los profesionales del mar.
La devastadora ola de incendios en Galicia tiene una segunda consecuencia mortal que se manifiesta meses después de que las llamas se apagan, la llegada de las cenizas a las rías. Este fenómeno, ya conocido por los mariscadores como «la marea negra del monte», o “ el chapapote del monte” amenaza con destruir los bancos de marisqueo.
El impacto no se limita al momento de los fuegos. Cuando las primeras lluvias intensas caen sobre el suelo quemado, arrastran una mezcla tóxica de materiales hacia los ríos y, finalmente, a las rías.
¿Qué arrastran las cenizas?
Según estudios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el suelo afectado por el calor extremo se vuelve impermeable. Esto provoca que el agua de lluvia no se filtre, sino que forme escorrentías que arrastran una variedad de contaminantes:
- Cenizas ricas en metales pesados como plomo, mercurio y arsénico.
- Sedimentos con hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP).
- Residuos de la combustión de plásticos y otros materiales sintéticos.
- Nutrientes como nitratos y fósforo, que causan la eutrofización (falta de oxígeno) en las aguas costeras, asfixiando la vida marina.
«El suelo quemado es como una esponja seca: no absorbe, solo escurre», explica el Dr. José Manuel Gracián, investigador del CSIC. «En grandes cantidades, lo que llega al mar puede provocar anoxia en los fondos marinos, matando a miles de organismos bentónicos».
Estudios científicos confirman la amenaza del «chapapote de los montes» en las rías gallegas
Estudios del Instituto Español de Oceanografía (IEO) realizados tras los incendios de 2017 y 2022, detectaron niveles alarmantes de Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (HAP) en los sedimentos de rías como la de Arousa, Muros-Noia y Vigo. Estos contaminantes provienen de los restos de vegetación quemada y alcanzan su máxima concentración en las zonas cercanas a las desembocaduras de los ríos afectados.
Según un informe del IEO de 2023, en algunas muestras, los niveles de benzo(a)pireno superaron en hasta 12 veces los límites establecidos por la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea.
Riesgos para el ecosistema y la salud humana
Estos contaminantes son bioacumulativos, lo que significa que se acumulan en los tejidos de organismos filtradores como almejas, berberechos y mejillones. Esto genera un doble riesgo:
- Mortalidad masiva del marisco por intoxicación.
- Riesgo para la salud humana si el marisco contaminado llega al mercado.
Consecuencias económicas para los mariscadores
Para los profesionales del mar, la situación es dramática. Verán cómo la contaminación destruye su principal fuente de ingresos. Los bivalvos como las almejas y los berberechos son especialmente vulnerables a este tipo de polución, lo que pone en jaque la economía de cientos de familias mariscadoras. Este desastre medioambiental se suma al impacto directo de los incendios y prolonga sus efectos durante mucho tiempo.
Fotografía Telecinco