Lo que vamos conociendo hiela la sangre porque, además, está todo el relato lleno de vacíos, huecos, mentiras, pero se va sabiendo que se ha dejado desprotegidas a muchas mujeres. Después de la ley del Sí es Sí, ahora viene que no han tenido una protección por parte del Gobierno.
Y esto, evidentemente, demuestra la mala gestión, muy poco feminismo, muy poco tacto y transparencia. Esto se tiene que investigar hasta el final, se tiene que saber exactamente qué ha pasado y cómo ha podido suceder que tantas mujeres hayan estado en esa situación. Y trabajar por ello y que se depuren responsabilidades. Hacía tiempo que no veíamos cosas tan gordas en la parte de la gestión: dejar a las mujeres desprovistas.