Cómo la moda refleja nuestra identidad cultural

Desde hace siglos, la ropa y los complementos no se han usado solo para lucir bien; también han servido para expresar un mensaje o de identificarse con un grupo social.

Desde algo tan simple como un par de zapatillas compradas en Aro Shoes hasta una chaqueta de cuero para el invierno, cada prenda que elegimos refleja nuestros valores personales. Pero, ¿qué clase de valores transmiten realmente estas elecciones? A continuación, respondemos a esa pregunta.

Un reflejo de cultura y tradición

Muchas culturas han incorporado la ropa como parte esencial de su tradición. Quizá el ejemplo más evidente sea el kimono japonés, utilizado principalmente por las geishas, o el huipil mexicano, muy habitual en las fiestas regionales de México.

Tales prendas de vestir no solo demuestran el tipo de vestimenta que sus antepasados utilizaban o algún tipo de moda pasajera, sino además se convierte en memoria histórica que demuestra la habilidad de los artesanos del pasado para confeccionar ropa de calidad.

Por supuesto, esa memoria también conserva técnicas de bordado que pueden emplearse para crear prendas totalmente nuevas y, al mismo tiempo, rendir homenaje a quienes desarrollaron esas técnicas en sus orígenes.

Cambio cultural

Siguiendo el tema de la cultura, es muy común (especialmente entre los más jóvenes) adoptar las culturas de otros países como propia debido a que se han vuelto tendencia en el mundo de la moda.

Una triste realidad es que esta acción suele verse mal por quienes pertenecen a esa cultura, ya que a veces la interpretan como una falta de respeto a sus tradiciones. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. No se trata solo de ir bien vestido, sino de mostrar al mundo que en sus países se puede confeccionar ropa tradicional y moderna con orgullo y creatividad.

Estatus social

Cuando alguien lleva ropa extravagante, la reacción general suele ser criticar su elección; no obstante, puede que esas prendas sean precisamente la tendencia de la temporada, según marcan las revistas especializadas o los desfiles más reconocidos, como la Mercedes-Benz Fashion Week.

Hablando de marcas de coches, es como conducir un Mercedes-Benz del año en curso y compararlo con un coche de hace al menos diez años; ambos cumplen la misma función de transportar pasajeros, pero tener un modelo nuevo demuestra un alto nivel social y el deseo de atraer a quienes comparten ese mismo gusto.

Pertenencia a un grupo

Siguiendo la idea anterior, hay quienes utilizan la moda para atraer a personas que comparten su misma forma de pensar. El uso de bolsos Canopy o accesorios de Calvin Klein son probablemente dos ejemplos de ello, aunque esto no se limita solo a los complementos, ni siquiera a la ropa de diario.

Existen grupos en ambos espectros de la moda que utilizan la ropa y los accesorios para reunirse con quienes comparten sus mismos gustos; desde ropa que refleje apoyo a algún grupo religioso hasta los cosplayers que asisten a convenciones disfrazados de sus personajes favoritos.

Dicho esto, a veces esto no está necesariamente relacionado con la ropa; utilizar accesorios o logotipos en una sudadera son un ejemplo que se utiliza para demostrar dicho sentido de pertenencia.

Sentido de individualidad

Finalmente, algunos usan la moda con el simple objetivo de destacar entre los demás. Esto demuestra individualidad en un sentido más cultural, especialmente cuando se trata de expresar apoyo o desacuerdo sobre algún tema o tendencia actual.

Por supuesto, esto tiene ciertos límites, como ir demasiado informal a una reunión de etiqueta o ir en bermudas a una reunión familiar; simplemente no es apropiado.

¿Es la moda relevante en la identidad de las personas?

Como hemos visto en este artículo, la moda no solo sirve para verse bien o adaptarse a las distintas temporadas; también sirve para transmitir un mensaje a otros con el objetivo de congregarse con los suyos o demostrar algún punto con respecto a un tema específico.

En cualquier caso, la moda actúa como un puente que une el pasado con el presente (y quizás con el futuro también), ya que algo tan simple como utilizar un tipo concreto de tejidos

 para la confección de ropa puede convertirse en tendencia no solo del momento, sino del mañana.

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