Hoy se ha celebrado la Comisión Preparatoria del Pleno Extraordinario de Retribuciones, cuya celebración está prevista para la semana del 15 de diciembre, aunque la fecha exacta aún está por fijar.
En la reunión se han puesto sobre la mesa dos documentos. Por un lado, se presentó la propuesta de retribuciones remitida por las cuatro asociaciones solicitantes. Por otro lado, ATME presentó una propuesta propia, mejorada y actualizada.
Un aspecto a destacar es que tres de las asociaciones solicitantes —ASFASPRO, AUME y UMT— se opusieron a que se debatiera esta propuesta y, finalmente, manifestaron reparos a su inclusión.
Detalle de la propuesta de ATME
La propuesta de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) busca un cambio integral del modelo retributivo actual. Aunque se basa en el documento que se remitió conjuntamente en 2024 con el resto de asociaciones para el Primer Pleno Extraordinario de Retribuciones, ha sido debidamente actualizada. El objetivo central es garantizar una retribución justa y acorde con las características y singularidades de la profesión militar, atendiendo tanto al personal en activo como al personal de carrera en situación de reserva y a los Reservistas de Especial Disponibilidad (RED).
Entre las principales reformas salariales se incluye una reestructuración del Complemento de Empleo para modificar sus niveles actuales y corregir la limitación que impide a suboficiales y tropa y marinería alcanzar el nivel máximo de su grupo de clasificación.
Adicionalmente, se plantea un aumento lineal total en los complementos específicos, distribuido entre el componente general (CGCE) y el singular (CSCE). En cuanto al Complemento de Dedicación Especial (CDE), se propone dividirlo en una parte estructural, basada en criterios preestablecidos, y una parte, más pequeña, variable, sujeta al criterio del jefe de la Unidad, pero con publicidad y criterios objetivos.
El documento incluye la implantación de coeficientes reductores para permitir la rebaja en la edad de jubilación, aplicándose tanto a los militares del Régimen de Clases Pasivas como a los del Régimen de Seguridad Social, reconociendo la profesión militar como una profesión de riesgo. Para evitar el desfase retributivo recurrente, se propone una cláusula legal antidesfase que establezca un límite máximo a la diferencia de las retribuciones brutas totales anuales con respecto a las de la Guardia Civil.
Además, se busca la compensación económica de las horas «extras» o servicios realizados fuera de la jornada laboral, eliminando los días de descanso adicional y manteniendo los obligatorios. Por último, se aborda la insuficiencia de las dietas actuales, especialmente para la Tropa y Marinería (Grupo III), sugiriendo mecanismos complementarios para asegurar una compensación justa mientras no se modifiquen para el resto de la función pública.
Foco en el personal fuera de servicio activo
La propuesta pone un foco especial en el personal fuera del servicio activo, como el personal de carrera en reserva, para el que se busca incorporar un mecanismo que minimice la gran pérdida de poder adquisitivo al pasar a esta situación por la desaparición del CSCE.
Para los Reservistas de Especial Disponibilidad (RED), se considera imprescindible actualizar la cuantía de la Asignación por Disponibilidad, dado que está significativamente por debajo del salario mínimo interprofesional (SMI). Además, se propone revisar el límite de edad de percepción de esta asignación (65 años) debido al incremento progresivo en la edad de jubilación, creando una nueva asignación que se percibiría hasta la edad de jubilación al finalizar la «asignación por disponibilidad».