El vertido de la mina destruyó por completo el merendero antes de desembocar en el mar, dejando una huella de destrucción y lodo en el litoral de Malpica.
Los peores pronósticos se han confirmado tras la rotura de la balsa de la antigua mina del Monte Neme. La masa de agua, lodo y escombros que descendió con una fuerza imparable por el valle, arrasando todo a su paso hasta desembocar en la Playa de Rías.
El impacto más visible de la riada se localiza en las inmediaciones del litoral, donde la fuerza de la corriente ha destruido por completo el merendero y el área de descanso próxima a la playa. Los testigos describen una escena dantesca: lo que era un entorno natural y de ocio ha quedado sepultado bajo una densa capa de sedimentos mineros.
La altura alcanzada por el vertido explica la facilidad con la que la riada arrancó mobiliario urbano y vegetación, transformando el paisaje en apenas unos minutos.



Impacto en el mar y alerta medioambiental
Tras devastar el área recreativa, la lengua de lodo ha entrado directamente en el mar en la Playa de Riás. Este hecho ha activado todas las alertas de Salvamento Marítimo y Guardacostas de Galicia, que ya monitorizan la mancha para evaluar el impacto en los ecosistemas marinos y en las zonas de marisqueo cercanas.
A esta hora, los servicios de emergencia y técnicos de la Xunta de Galicia trabajan en la zona para:
- Asegurar el perímetro: Ante el riesgo de nuevos desprendimientos o inestabilidad en el cauce creado por la riada.
- Evaluar daños estructurales: Tanto en la carretera de Aviño (completamente bloqueada) como en los accesos a la playa.
- Análisis de toxicidad: Se están tomando muestras del lodo para determinar la presencia de metales pesados o sustancias contaminantes procedentes de la antigua explotación.
La ausencia de viviendas en el trayecto directo de la riada ha evitado una tragedia humana, pero el daño material y ecológico en la Playa de Riás se califica ya de «devastador».