Galicia continúa bajo un tren de borrascas que dejará precipitaciones generalizadas durante los próximos días. Sin embargo, la principal novedad de esta cuarta semana de lluvias consecutivas es el notable ascenso de las temperaturas, lo que provocará un deshielo acelerado de las nieves acumuladas en los macizos orientales de Lugo y Ourense.
Tras un periodo de frío, la entrada de vientos del suroeste está arrastrando una masa de aire mucho más cálida y húmeda. Las temperaturas máximas en las principales ciudades gallegas se situarán entre los 12°C y 14°C, elevando la cota de nieve por encima de los 2.000 metros.
Este escenario de «lluvia sobre nieve» es particularmente delicado, ya que el agua de lluvia acelera la fusión del manto nival, aumentando de forma súbita el caudal de los ríos que nacen en las zonas altas, como el Miño o el Sil.
Se espera que la probabilidad de precipitación se mantenga por encima del 75% en gran parte del territorio, especialmente en la fachada atlántica y el interior de Pontevedra. Se recomienda especial precaución en zonas próximas a ríos y arroyos debido al incremento del caudal por la combinación de precipitaciones y deshielo. Con niveles de humedad cercanos al 95%, la sensación de saturación en suelos y cultivos es máxima, lo que eleva el riesgo de pequeños desprendimientos en carreteras secundarias.
Las autoridades se aconseja extremar las precauciones en la carretera ante la posible formación de balsas de agua y evitar el tránsito por zonas fluviales que puedan verse afectadas por crecidas repentinas derivadas de la montaña.