Un buen sofá para el hogar necesita una cuidadosa elección para acertar con la compra.
La elección de un buen sofá para la casa es algo que no solamente es un tema estético o de confort. Hablamos de una inversión en el hogar en una zona en la que se pasan buenos momentos viendo películas, series, hablando con la familia o descansando después de haber tenido un día estresante.
Por todo ello, merece la pena saber qué tipos de sofás son imprescindibles en una casa moderna. Sin más dilación, comenzamos con ello, aunque ya de primeras destacaré tres: chaise longue, piel y sofás cama, que son básicos, y luego añado otros dos que pueden ser interesantes para algunos casos en particular.
1. Chaise Longue: Total relax
Cuando se busca un sofá cómodo en el que descansar, este modelo es el más destacado. Solo tienes que imaginarte llegando a casa, estirarte con las piernas altas y no moverte hasta que llegue la hora de cenar.
El sofá chaise longue tiene varios modelos en los que es posible recolocarlo como desees en muchos casos. Si quieres, puedes usarlo solamente para tumbarte o combinarlo con diferentes módulos para las visitas. Algo que destaca sin duda alguna es la ergonomía, puesto que acostumbran a venir con reposacabezas ajustables y cojines gruesos que lo que hacen es abrazar el cuerpo.
Si como muchos españolitos tienes una casa donde escasea el espacio, lo mejor es optar por las versiones en L que aprovechan las esquinas. Opta por cualquier tienda de sofás en la que estén hechos con tejidos antimanchas, como suelen recomendar los expertos. Son ideales para las familias que tienen niños o para quienes padecen de la espalda.
2. Sofás de Piel: Un toque de elegancia
Este tipo de sofá es una compra de lo más inteligente, puesto que, aunque puede parecer solo lujo, lo cierto es que tiene una gran resistencia. Recomendamos apostar por la calidad y nada de imitaciones. Siempre piel natural o seminatural.
A la hora del mantenimiento, no olvides que el sofá de piel se limpia con un paño húmedo y va ganando pátina con el paso del tiempo, por lo que le da un rollo vintage de lo más chic.
Son perfectos para los salones formales o más modernos, puesto que resisten muy bien las migas, los pelos de tu mascota, etc. Algo importante que debes considerar es que es ideal en el caso de que tengas alergias, puesto que no acumula polvo.
3. Sofás Cama: El auténtico comodín
Para completar el trío de los más destacados, dejamos el sofá cama, que salva vidas cuando nos llega la típica visita de improviso o se necesita una cama extra. Lo bueno que tienen es que se pueden desplegar en segundos, cuentan con un colchón decente para dos personas y a lo largo del día parecen sofás normales. Son adecuados para pisos pequeños, segundas residencias o familias jóvenes. Una buena idea es buscar aquel sofá cama que tenga mecanismos de apertura sencilla y somieres independientes para no matarse la espalda.
4. Sofás Modulares: Se adaptan a cualquier persona
Después del top 3, este tipo de sofás es el primer “otro” candidato que debemos incluir, ya que tiene una gran flexibilidad. Se puede decir que son como una especie de Lego para adultos, ya que se compran módulos sueltos y es posible cambiarlos de sitio cuando uno lo desee. Algo que puede conquistar es la forma en la que se reinventan: un día pueden ser sofás familiares y al siguiente valen para hacer un cine en casa.
5. Sofás Reclinables: Confort cinéfilo
El último tipo son los sofás reclinables, también denominados sofás de relax, y son unos que pueden ser bastante adecuados para los que buscan un elevado confort. Los hay con mecanismos manuales o eléctricos, los cuales se tumban con un botón e incluyen reposapiés y también masaje lumbar.
Son ideales para aquellos salones para ver la televisión o para aquellos que gustan de maratones de series. Lo mejor es optar por los que sean de cuero o microfibra transpirable de tal forma que no se suden en verano.
Tips para no fallar en la elección
Conviene que midas tu salón, mejor dos veces que una, y dejes unos 60 cm libres delante. Prueba el sofá en la tienda y siéntate por espacio de 10 minutos y echa un vistazo a las garantías, que deberán ser extensas. Hay que dar prioridad a la densidad de la espuma y también a que tenga las patas elevadas para que se limpie más fácilmente.
En el caso de que tengas mascotas, siempre es mejor ser más práctico y huir de las telas que sean especialmente delicadas. Después de leer todo lo que te hemos comentado, ahora te toca a ti: un chaise longue, dependiendo de si estás priorizando el descanso, o uno de piel si lo que quieres es realizar una inversión que dure muchos años.