Hace más de cinco años que la Asociación “El Burrito Feliz” de Huelva, puso en marcha un programa de asistencia gratuita para distintos colectivos con necesidades especiales. El objetivo no era otro, que ofrecerles actividades en pleno entorno de Doñana, aunque lo más llamativo era que un equipo de burritos, escogidos por su docilidad y empatía, participaban activamente en las jornadas de asistencia en un bosque de Hinojos-Huelva.
No se trataba de una programación improvisada ya que, desde un primer momento, se contó con el asesoramiento de psicólogos y terapeutas titulados. Lo que, en un principio, se presagiaba como un simple divertimento, acabo convirtiéndose en un proyecto sólido, que despertó la atención de distintos colectivos dedicados a tratar el Asperger, Down y especialmente el autismo.
La buenísima valoración de los resultados, no solo por parte de los especialistas sino principalmente de los familiares de los pacientes, convirtió a esta iniciativa, bautizada con el nombre de Proyecto “Doctor Burro”, en una referencia que en la celebración del “Día del Autismo”, se presenta como un fenómeno que despierta interés fuera de las fronteras españolas. Un proyecto que capitanean, desde un colectivo femenino denominado “Mujeres por Doñana”.
BURRITOS, GALLINAS Y CONEJITOS, OFRECEN UNA JORNADA DE BIENESTAR EMOCIONAL A LOS AUTISTAS QUE SE DESPLAZAN EN AUTOBUSES DESDE JEREZ.
Solo hace unas jornadas, la Unidad de Burritos de Terapia se trasladó a la Aldea de El Rocío para ofrecer su cariño, a cientos de peregrinos con necesidades especiales en el denominado “Camino del Rocío sin Barreras”. La organización del evento solicitó, como cada año, la presencia de asnos de apoyo emocional, siendo en esta ocasión los burritos “Magallanes” y “Ainhoa” los rucios escogidos.
Un esfuerzo tremendo para las voluntarias que manifiestan su absoluto orgullo por el agradecimiento, en forma de sonrisas, que reciben de personas que sufren un alto grado de discapacidad.
Los burritos ya están de vuelta en su Bosque de Terapia y, en número de ocho, se preparan para recibir, en unos días, la llegada, de un numeroso grupo que acude desde un pueblo de Sevilla para participar en la programación terapéutica. El programa disfruta de un alto nivel de aceptación en los usuarios, y es por eso que, no solo desde Sevilla o Huelva llegan usuarios, sino que desde Jerez se han desplazado en autobuses con menores con autismo acompañados de voluntariado y terapeutas.
A los burritos se unen gallinas, conejitos y la oveja “Maya”, que se dejan querer por los pacientes. Dentro del programa también se lleva a cabo un treking con asnos por la espesura, así como talleres de manualidades y dibujo. La actividad finaliza con un almuerzo de convivencia, que se disfruta en las mesas colocadas entre árboles frondosos,
UN GRUPO DE MUJERES COMPROMETIDAS QUE SUFRAGAN TODOS GASTOS CON SUS APORTACIONES.
El principal inconveniente para el desarrollo del proyecto es la sorprendente desidia con la que la Junta de Andalucía – según Cristina Mariño, Coordinadora de Actividades- trata a este esfuerzo de perfil netamente femenino. Manifiestan las responsables de “Doctor Burro”, que les resultó suficiente la primera, y única, reunión, para solicitar algún tipo de apoyo a la Delegación de Salud de La Junta en Huelva. “Salimos de la reunión totalmente desilusionadas con el trato recibido, nunca esperábamos que se nos valorara tan poco los años de trabajo que hemos dedicado a las personas con necesidades especiales”– Afirma Cristina.
Principalmente solicitaban materiales e infraestructuras, como unos WC móviles para que los pequeños no tengan que hacer sus necesidades en la intemperie. Y es que, según manifiestan, algunos autistas se muestran muy reacios a perder su intimidad. También precisaban, algunas mesas plegables y toldos para poder realizar los talleres de manualidades. La realidad es que no consiguieron, absolutamente, nada. Solo una promesa de futuros apoyos, que también se tradujo en un eterno “silencio administrativo” por parte de los equipos del Presidente Juanma Moreno.



Muy lejos de “tirar la toalla”, el colectivo femenino se juramentó para duplicar, aun mas, su esfuerzo y de esta forma, acordaron pagar ellas mismas los gastos de apoyo a los autistas. Cada una aporta unos 40 euros mensuales, cantidad que depositan en una hucha, a la que han denominado “La Hucha de la Esperanza”. De esta forma, poco a poco, van pagando los numerosos gastos que ocasiona el proyecto. Un sacrificio muy significativo si se tiene en cuenta que- prácticamente- este grupo de voluntarias está constituido por jubiladas, estudiantes o personas con bajos ingresos.
PROYECCIÓN INTERNACIONAL DE UNA IDEA QUE ENAMORA A LOS EUROPEOS Y CANADIENSES.
La indiferencia de la Instituciones andaluzas, no coincide con el interés que ha despertado “Doctor Burro” en otros países. De esta forma, en solo una semana, la organización del proyecto ha recibido la llamada de medios de comunicación alemanes y polacos, muy interesados en conocer, y realizar un seguimiento mediático del día a día, de esta iniciativa que ha enamorado a los europeos.
En unas jornadas acudirá a las instalaciones del “El Burrito Feliz” en Hinojos un equipo de redactores alemanes e, igualmente, dentro de unas semanas una revista especializada de Polonia, ofrecerá un amplio reportaje de los famosos asnos que, en el lejano sur de Europa, hacen felices a personas afectadas por el autismo. Y todo ello, después de haber recibido la visita de una pareja de periodistas canadienses que compartieron una jornada completa con los asnos que regalan felicidad en Huelva a colectivos con necesidades especiales.