En la inauguración de la IV Cumbre en Defensa por la Democracia, el presidente Pedro Sánchez ha marcado la hoja de ruta para el progresismo internacional, instando a los líderes de más de 15 países a ejecutar una reforma profunda del sistema multilateral. Con la vista puesta en el avance de los autoritarismos, Sánchez ha definido tres pilares críticos para la cumbre a puerta cerrada: reforma institucional, justicia fiscal contra la desigualdad y soberanía digital.
«El momento de combatir el miedo con democracia es ahora», sentenció el presidente, quien puso especial énfasis en la protección de la juventud en el entorno digital, un desafío que España busca liderar a nivel regulatorio. La cumbre no solo sirve para consolidar el bloque actual, sino que ya proyecta su continuidad: el relevo lo tomará Claudia Sheinbaum en México para 2027, consolidando un eje progresista transatlántico.