El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha confirmado este miércoles que las negociaciones para la formación de un gobierno de coalición en Aragón se encuentran en su fase final. Según el líder de la formación, el pacto con el Partido Popular de Jorge Azcón podría quedar sellado «en las próximas horas», poniendo fin a semanas de incertidumbre en la comunidad.
Abascal, en declaraciones a los medios, se ha mostrado optimista respecto al desenlace de las conversaciones, subrayando que la voluntad de su partido ha sido siempre la de «construir una alternativa sólida». Tras el acuerdo alcanzado recientemente en Extremadura, Aragón se perfila como el siguiente gran hito en la estrategia de pactos regionales entre ambas formaciones.
«Estamos en el tiempo de descuento. Solo quedan flecos por pulir para garantizar un gobierno que responda al mandato de las urnas en Aragón», ha señalado Abascal.
Aunque los detalles específicos del organigrama se mantienen bajo reserva, las negociaciones han pivotado sobre varios ejes fundamentales:
- A diferencia de otros territorios, en Aragón Vox ha mantenido una postura firme para ocupar consejerías con peso presupuestario, argumentando que sus resultados electorales así lo avalan.
- El acuerdo incluiría una hoja de ruta centrada en la rebaja fiscal, el apoyo decidido al sector primario y la derogación o modificación de leyes ideológicas aprobadas por el anterior ejecutivo autonómico.
- Para el candidato popular, este acuerdo supondría el fin de la interinidad y la posibilidad de iniciar una legislatura con mayoría suficiente para aplicar su programa económico.
La aceleración de los plazos en Aragón no es casual. El entorno de Vox admite que el modelo extremeño ha servido para engrasar la relación entre las direcciones nacionales de ambos partidos, rebajando la tensión de las primeras semanas tras los comicios. La formación de Abascal busca con este anuncio consolidar su posición como socio preferente del PP, antes de que se agoten los plazos legales para la investidura.