El plan suena ambicioso: un protocolo nacional que no solo quede en papel, sino que venga con tecnología, dinero y profesionales que sepan lo que hacen.
Habrá que ver si esta ‘visión integral’ logra que las Comunidades Autónomas remen a una o si, como suele pasar, la coordinación nacional acaba siendo otro titular que se disipa antes del próximo recreo