El eurodiputado socialista gallego, Nicolás González Casares, ha asegurado que la propuesta del PP de recuperar el impuesto al sol es “una amenaza directa al bolsillo de cientos de miles de ciudadanos, una defensa del lobby energético fósil, un ataque al futuro industrial de España y una violación de la normativa comunitaria”.
González Casares ha explicado que el impuesto al sol supondría “castigar” a quienes producen su propia electricidad renovable y volver a apostar por un “modelo caduco” que expone a ciudadanos y empresas a facturas más caras y a la volatilidad de los combustibles fósiles. La reacción del eurodiputado se produce tras conocer unas declaraciones del vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del PP, Alberto Nadal, en unas jornadas sobre “El futuro de la Energía en España” en las que los populares vuelven a “amenazar” con recuperar esa medida, vigente durante el gobierno de Mariano Rajoy. “Si algo ha demostrado la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Hormuz es que España está mejor preparada para afrontar estos shocks energéticos gracias a la apuesta renovable del Gobierno progresista”, ha explicado.
“Es muy significativo que la idea de futuro del PP sea volver al pasado”, señaló el eurodiputado gallego que entiende que los populares “tienen muy pocas ideas que ofrecer”. “La receta del PP para reducir las facturas de los ciudadanos es el impuesto al sol. Para luchar contra el cambio climático, más combustibles fósiles y más emisiones. Para favorecer la independencia energética, más importaciones” criticó Casares.
Para Casares, volver a políticas energéticas del siglo pasado como las que defiende el PP es ir en contra de los intereses de España, de sus ciudadanos y de sus empresas. “España no tiene combustibles fósiles, tiene sol y viento. No explotar la ventaja competitiva de las energías renovables y de la electrificación es ir en contra del desarrollo industrial del país”.
El eurodiputado ha ido más allá al explicar que el impuesto al sol es ilegal de acuerdo a la normativa comunitaria en materia de renovables, de la que fue ponente socialista la legislatura pasada. Como ha señalado, el artículo 21 de la directiva blinda el derecho de los consumidores a convertirse en autoconsumidores renovables y a generar, consumir, almacenar y vender su energía sin cargas o procedimientos discriminatorios o desproporcionados e impide aplicar tasas y cargos a esa electricidad autogenerada para las instalaciones de menos de 30 kW. “En un momento en que Europa debe romper su dependencia fósil, ¿va el PP a proponer modificar la directiva para aumentar esa dependencia? ¿Qué intereses defiende el PP?”, se ha preguntado.
“Esta es la política energética de Feijóo: como presidente de la Xunta, promovió un parón eólico que hizo perder a Galicia el liderazgo en ese campo. Ya sabemos qué haría si llegara a la presidencia del Gobierno de la mano de la ultraderecha: recuperar el impuesto al sol, vender el futuro de España a intereses fósiles extranjeros. No se puede ganar el futuro con una mirada anclada en el pasado”, ha concluido.