El Congreso de los Diputados vivirá este lunes una jornada histórica con el discurso del Papa León XIV ante la Cámara Baja. Sin embargo, la cita ha vuelto a abrir el debate sobre el laicismo institucional, provocando una fractura en la estrategia de los partidos de la izquierda parlamentaria.
A diferencia de ocasiones anteriores, la gran mayoría de las fuerzas progresistas —incluidos el PSOE y Sumar— han confirmado su asistencia al acto. Estas formaciones han optado por priorizar el «talante social» y el perfil marcadamente aperturista que está exhibiendo el Pontífice desde el inicio de su pontificado. Fuentes de este bloque estratégico señalan que los posicionamientos de León XIV en materia de justicia climática, derechos de los migrantes y su crítica al sistema económico actual resuenan con la agenda progresista, lo que justifica su presencia institucional como un reconocimiento a su liderazgo global.
Por el contrario, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y Podemos han anunciado que no acudirán a la sesión solemne. Ambas formaciones han argumentado que su ausencia responde a una defensa estricta del laicismo y de la aconfesionalidad del Estado recogida en la Constitución. Para estos partidos, el hemiciclo de la soberanía popular no es el lugar adecuado para el discurso de un líder religioso, independientemente de su condición formal de jefe de Estado del Vaticano o de la simpatía que puedan despertar sus mensajes.
Con esta división de fondo, las Cortes se preparan para recibir a León XIV en un clima de expectación máxima, donde el pragmatismo político y la coherencia ideológica tradicional han vuelto a medir sus fuerzas en el bloque de la izquierda.