Ferraz remite al juez los documentos que acreditan que las facturas fueron devueltas y aclara que Santos Cerdán ya no ejercía como secretario de Organización.
El Partido Socialista ha salido al paso de las últimas informaciones de forma tajante, calificando de «mentira» las acusaciones sobre la existencia de una supuesta contabilidad paralela. Fuentes de la dirección socialista han asegurado con rotundidad que «en el PSOE no hay caja B» y que los hechos difundidos carecen por completo de veracidad.
Las facturas fueron devueltas
Desde Ferraz se ha aclarado el motivo por el cual los movimientos señalados por las acusaciones no aparecen reflejados en los balances oficiales de la formación. Según explican fuentes del partido, dichos pagos no figuran en la contabilidad del PSOE por una razón muy simple: porque nunca se llegaron a realizar.
El partido argumenta que las facturas en cuestión fueron rechazadas en su momento, devueltas al emisor y que jamás se desembolsó cuantía alguna por ellas. Para sostener esta afirmación, el PSOE acaba de remitir formalmente al juzgado que instruye la causa toda la documentación contable y los justificantes que acreditan que el proceso de pago fue cancelado.
Error en los tiempos de Organización
Asimismo, el PSOE desmonta el relato de las acusaciones señalando un grave error cronológico en los datos que se han puesto sobre la mesa del magistrado. La dirección socialista subraya que, en las fechas a las que se refieren las presuntas irregularidades, Santos Cerdán ya no ocupaba el cargo de secretario de Organización del partido, lo que invalida cualquier intento de vincularlo directamente con la gestión de esos documentos.
Con el envío de estos documentos probatorios al juez, los socialistas confían en desactivar de inmediato la última ofensiva judicial y mediática de las acusaciones, defendiendo la absoluta limpieza y transparencia de las cuentas de la formación.