El Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, cuestiona duramente la lógica del juez Peinado al señalar que el auto llega a plantear la posibilidad de que sean los propios agentes de la Policía Nacional —encargados de la custodia y seguridad de Begoña Gómez— quienes puedan colaborar en una eventual fuga: «El juez parte de que… la defensa argumentó que, dada su condición de esposa del actual presidente del Gobierno, ello implica que en todo momento se encuentre acompañada, y custodiada, por agentes o miembros de los Cuerpos de Seguridad Del Estado. Sin embargo, el magistrado rechaza que el hecho de que esté acompañada por agentes de la Policía neutralice ese riesgo. Al contrario, sostiene que esos propios agentes podrían, “por iniciativa propia” o “siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos”, colaborar en una eventual fuga.».
Además de criticar el razonamiento del instructor, Puente cuestiona la pasividad de instancias superiores, señalando directamente a la Audiencia Provincial de Madrid y al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por consentir el contenido de dicha resolución.
Este pronunciamiento de Óscar Puente subraya la línea de defensa del PSOE, que ha calificado la instrucción del juez Peinado como una actuación judicial carente de fundamento y excesiva, al haber acordado la retirada del pasaporte y la comparecencia quincenal a pesar de las alegaciones de la defensa y el informe contrario de la Fiscalía.