A pocas horas de la celebración de la noche más mágica del año, el puerto de A Coruña vive una jornada de actividad intensa y frenética. La llegada constante de embarcaciones de la flota del cerco ha transformado el recinto portuario en un epicentro de trabajo ininterrumpido con un único objetivo: garantizar que la sardina, producto estrella de la festividad de San Xoán, llegue a todos los hogares y puntos de celebración.
Durante toda la tarde, el movimiento en el Muro ha sido incesante. El trasiego de cajas, el trabajo coordinado de los operarios y la descarga constante de pescado fresco han vuelto a poner de manifiesto el papel estratégico del puerto coruñés como motor fundamental del abastecimiento alimentario en fechas tan señaladas.
La sardina es, sin duda, el elemento central de las tradicionales sardiñadas que tendrán lugar esta madrugada en toda la comunidad. Gracias al esfuerzo de la flota del cerco, que ha regresado a puerto con sus bodegas cargadas, se asegura una materia prima de máxima frescura y calidad para una tradición que mueve a miles de personas en A Coruña y su área de influencia.
«Es una carrera contra el reloj para que el producto esté en las mesas justo a tiempo», señalan fuentes del sector, que destacan el ritmo trepidante de las subastas y la logística desplegada en la lonja para gestionar los grandes volúmenes de captura descargados en las últimas horas.
La actividad en el puerto de A Coruña no solo representa un éxito operativo para el sector pesquero, sino que marca el inicio de una de las celebraciones más importantes del calendario gallego, reafirmando la conexión indisoluble entre el mar y las costumbres locales.