La limpieza en la nueva gestión de comunidades de Madrid

Los grandes edificios de los principales barrios de Madrid se han destacado por una figura esencial en décadas pasadas: el portero. Estos profesionales se encargaban de gestionar todo el funcionamiento de las zonas comunes del edificio y, por supuesto, también de la limpieza de comunidades de vecinos en Madrid.

En los últimos años, los altos costes de mantener a estos profesionales han reducido su presencia en los portales de la capital.

Esto ha obligado a los vecinos a buscar otras fórmulas que permitan mantener el buen estado del edificio sin que esto suponga un gran gasto o que los propietarios tengan que remangarse y ponerse a ello.

La solución está en las empresas de limpieza a domicilio. Además de realizar su labor en casas, espacios comerciales o despachos, limpiadoras y limpiadores son contratados, cada vez con mayor asiduidad, en comunidades de vecinos.

Allí se encargan de labores diversas, directamente relacionadas con las necesidades del vecindario: barrido y fregado de todos los suelos, limpieza de ascensores, adecuación de cristaleras y ventanas en zonas comunes…

Y también del cuidado de espacios como los buzones y las puertas de acceso o de la retirada de cubos y del mantenimiento de zonas ajardinadas o exteriores, si así lo solicitan los clientes.

Un cambio de tendencia también en zonas populares

Un escenario similar se da en edificios pequeños o de zonas populares donde la figura del portero no ha estado presente nunca.

En estos casos, eran los vecinos los que solían hacerse cargo de la limpieza del edificio. En particular, esta responsabilidad recaía en quienes se encargaban del cuidado doméstico.

Sin embargo, la empleabilidad de los dos cabezas de familia ha hecho que el tiempo libre se reduzca y, por tanto, que cuidar de la escalera y encargarse de la limpieza de las zonas comunes sea algo prácticamente imposible para ellos.

En estos casos, la figura de la empresa de limpieza también se ha convertido en una ayuda indispensable para las comunidades.

La empresa trabaja directamente con los presidentes de la comunidad, se acuerda un número de visitas al mes, el total de las responsabilidades y se fija un precio para responder a esa necesidad.

Puntos fuertes de los servicios de limpieza en Madrid

Empresas como Limpiezas Gallego se dedican especialmente a trabajar para comunidades de vecinos.

Esta compañía habla de un sistema de trabajo que se “adecúa perfectamente” a las necesidades de los vecinos. Los limpiadores y las limpiadoras se convierten en un “aliado invisible” que se esfuerza para que todo esté en perfectas condiciones en todo momento.

Esto lo logran gracias a un sistema de trabajo basado en los siguientes pilares:

  • Horarios acordados para no molestar a los vecinos.
  • Personal fijo que se vincula de manera permanente a la comunidad.
  • Materiales de limpieza incluidos para que los vecinos o administradores no tengan que encargarse de dotar a los trabajadores de ello.
  • Seguimiento y control de calidad gratuito.

Gracias a estos principales valores, estas empresas se han convertido en aliados imprescindibles para las comunidades de la capital, que desean tener edificios en perfecto estado sin renunciar a una cuota de comunidad baja o a disponer de tiempo libre para cada vecino. 

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