Trump gana la guerra de Irán. Por James Nava

La guerra entre Estados Unidos e Irán ha terminado oficialmente tras 110 días con una victoria estadounidense total. El presidente Trump y su Administración se han apuntado un éxito internacional donde habían fracasado varios presidentes antes que él. Después de liquidar buena parte de las Fuerzas Armadas (la Marina, la Fuerza Aérea, el Ejército, la Guardia Revolucionaria), las reservas de misiles, a los principales dirigentes del régimen y el programa nuclear iraní, ambos países firmaron por fin un Memorándum de Entendimiento de Paz (MOU) de 14 puntos para poner fin a la guerra con efecto inmediato. Esto es lo que se acordó:  

1. Alto al fuego permanente e inmediato en todos los frentes, incluido Líbano. No más guerras ni amenazas.

2. Respetar la soberanía e integridad territorial de Líbano.

3. Reabrir completamente el Estrecho de Ormuz al transporte comercial.

4. Levantar el bloqueo naval de Estados Unidos sobre Irán.

5. Liberar los activos iraníes congelados.

6. Exenciones para las exportaciones/ventas de petróleo iraní.

7. Irán se compromete a nunca fabricar ni adquirir armas nucleares.

8. El OIEA supervisa el arsenal nuclear de Irán; no más avances.

9. Iniciar conversaciones de 60 días para un acuerdo final y exhaustivo.

10. Crear un fondo de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán.

11. Establecer un sistema de monitoreo para verificar el cumplimiento.

12. Esquematizar el camino hacia un acuerdo final (posiblemente respaldado por la ONU).

13. Los aliados de ambos lados se comprometen a mantener el alto al fuego.

14. Definir plazos y reglas para la implementación y aplicación.

Tras este acuerdo, ya se ha iniciado la ventana de 60 días y se han abierto las negociaciones para un acuerdo definitivo. JD Vance, Steve Witkoff y Jared Kushner encabezan las mismas y están avanzando en acuerdos importantes sobre el tema nuclear, las sanciones, las inspecciones nucleares de la OIEA, enfocado a poner fin de manera permanente al programa de armas nucleares en Irán; el uso de activos congelados iraníes para comprar productos agrícolas estadounidenses ((maíz, trigo y soja, entre otros).; la hoja de ruta para las próximas semanas; garantizar que el Estrecho de Ormuz permanezca abierto; el impulso a equipos técnicos para negociar los detalles finales del acuerdo; la autorización temporal de la producción, venta e importación de petróleo iraní hasta el 21 de agosto de 2016; y el fin de las hostilidades entre Israel y Líbano. 

De forma paralela, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, controlará los activos iraníes descongelados para que se destinen a la compra de alimentos y suministros médicos estadounidenses para el pueblo iraní, que actualmente suman 91 millones de personas, a quienes el régimen no puede alimentar ni atender. El presidente Trump está redirigiendo activamente los dólares del régimen islamista directamente al pueblo de Irán. El alivio de sanciones será controlado por Estados Unidos directamente, que depositará esos fondos en una cuenta de garantía bloqueada controlada por el gobierno estadounidense. Trump ha dejado claro que se incorporarán salvaguardias al cuerdo con el fin de impedir que el dinero se utilice para financiar actividades terroristas.

No se dejen engañar por la manipulación de los medios y la prensa, cuyo objetivo es desprestigiar a Trump a toda costa. La realidad es que el presidente estadounidense está logrando todos los objetivos con su política de “Paz a través de la Fuerza”. Así es como se hace: fuerza militar, seguida de movimientos estratégicos de presión, acuerdos inteligentes, priorización de los intereses de Estados Unidos, poniendo a los agricultores y a la industria petrolera como ganadores y sometiendo al régimen iraní a cambios importantes y al cumplimiento obligatorio de los acuerdos para seguir avanzando. 

Sólo así se consigue que decenas de buques mercantes y 19 millones de barriles de petróleo fluyan a través del Estrecho de Ormuz en un solo día. Todo un récord. Así es como se controla la situación y se consigue que los precios del petróleo estén cayendo en picado por debajo de 70 y 60 dólares el barril mientras el mundo es ahora más seguro una vez que el complejo militar y terrorista iraní ha sido destruido. La realidad es que la victoria de Trump y de Estados Unidos no sólo ha sido militar, sino también económica. Algunos datos lo reflejan bien: Irán tiene ahora una inflación del 77% (la más alta desde la Segunda Guerra Mundial); una fuga de capitales que se ha multiplicado por cinco; una moneda hundida con una tasa de cambio de 1,7 millones de reales por dólar; la economía está en depresión; las exportaciones colapsadas, etc. 

Los medios y la prensa no concederán el mérito al presidente Trump, pero nada de todo esto sería posible sin su liderazgo y determinación para resolver un problema que llevaba enquistado en la política internacional por casi 50 años. Por supuesto que es un logro histórico y lo es del presidente Trump, le pese a quien le pese. 

La propaganda iraní replicada por los idiotizados medios occidentales y sus ignorantes y manipuladores portavoces, podrán seguir diciendo barbaridades, eso no cambiará la realidad de un triunfo estadounidense en todos los frentes. Irán ha sido derrotado militar y económicamente. 

Mientras nos dirigimos a un acuerdo final definitivo, en el que los inspectores nucleares de Estados Unidos se unirán a la OIEA sobre el terreno para supervisar el desarme, el presidente Trump ya ha declarado que, si los iraníes no cumplen lo pactado y los términos del acuerdo final, o no se comportan como deberían, se hará lo que se tenga que hacer por la vía militar. Como muestra quedan los recientes ataques militares contra ubicaciones de almacenamiento de misiles y drones iraníes, así como sitios de radar costeros, por violar el acuerdo de alto al fuego repetidamente. Si continúan haciéndolo, es probable que se complete el trabajo militarmente. 

El cumplimiento de lo pactado y de lo que se llegue a pactar será supervisado y verificado de forma estricta. Sólo así se producirá un alivio gradual de los activos iraníes congelados y una desescalada militar. 

La intención del presidente Trump es firmar un acuerdo que sirva a Estados Unidos y a nuestros intereses de seguridad nacional. Siempre velará por el interés de los EE. UU. El enfoque y la estrategia de Trump respecto a Irán está funcionando. Esa es la verdad que los medios y la prensa ocultan a los ciudadanos. 

Comparte éste artículo
No hay comentarios