VACA.- Es la señora del toro. Res vacuna que de joven está como una chota y cuando coge kilos se pone como una vaca. Se crían para la obtención de leche, de carne, o para ir tirando (seguir criando). Su carne es oscura y veteada y suele acabar en Villagodio.
VENTORRILLO.- Lugar rústico u ordinario que ofrece alojamiento y comidas sencillas en el extrarradio de una ciudad. Cuando rostros mediáticos frecuentan aquello, el ventorrillo experimenta un empuje hacia arriba que conduce, irremisiblemente, a aceptar todas las tarjetas de crédito.
VERDURA.- Hortalizas que se suelen comer cocidas, que aterrorizan a los niños y los padres sustituyen por cualquier otra cosa por no discutir.
En el restaurante de moda se sirven bajo el diminutivo de “verduritas” para propiciar un acercamiento al cliente y dar la sensación de tener una cocina muy natural y bucólica. Cocinadas con esmero sobre una plancha o una parrilla, sorprenden al mayor detractor de estas cosas.
VILLALÓN.- Queso de Castilla y León que toma su nombre de la localidad de Villalón de Campos. También es conocido como queso de Pata de mulo, por la forma que antaño tenía, producida por las esterillas de paja en las que se envolvía la pasta. Técnicas hoy día casi eliminadas que no dejan lugar para pensar que el queso gallego, denominado Tetilla, se elaborara en la copa de un sujetador.
VINAGRE.- Líquido de gusto ácido característico que se obtiene de la fermentación del vino, la sidra y diversos productos alcohólicos que se utiliza para aliñar, conservar, macerar y encurtir alimentos.
VINO.- Líquido de muy diversos sabores, aromas y colores obtenido de la fermentación del jugo de las uvas. Tras el proceso de vinificación, que consiste en fermentar el mosto de la uva, se inician los trámites para obtener el vino. Puesto en botella, etiquetado, contraetiquetado con sus correspondientes denominaciones de origen, encorchado, encapsulado, publicitado y sujeto a estrategias comerciales, vestido con toda su fiscalidad, se convierte en objeto de adoración y delirio que alegra el ojo, sana el diente y propicia ríos coloquiales.
Los vinos pueden ser monovarietales, elaborados sólo con un tipo de uva o con varios. Cada región vitivinícola se caracteriza por unos tipos de uva que dan identidad a cada caldo. Luego, dependiendo de necesidades, exigencias y modas, se cultivan contra natura uvas que no son propicias para determinadas climatologías y determinados terrenos.
De su tratamiento, conservación, distribución y servicio dependerán los juicios que sobre el vino, en un proceso de cata, se hagan. Luego, considerando marchamos, identidades, influencias, manipulaciones, estrategias… el receptor final del producto se divide en dos: los que beben vino y los que “beben etiquetas”.