La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha registrado una solicitud de información ante el Ministerio de Defensa tras la publicación de noticias que atribuyen presuntas agresiones a migrantes por parte de militares desplegados en Ceuta.
La asociación mayoritaria reclama a Defensa una investigación rigurosa y la emisión de un comunicado oficial que aclare la situación para frenar el descrédito injustificado de las Fuerzas Armadas.
Puntos clave de la postura de ATME:
- Ausencia de pruebas directas: ATME subraya que, en una época donde cualquier incidente se graba con smartphones, no existe ni una sola imagen o vídeo que acredite las acusaciones. Todas las informaciones difundidas se basan en testimonios y fotografías posteriores.
- Defensa desmiente conocimiento previo: Según declaraciones del propio Ministerio de Defensa a RTVE, la institución no tiene constancia de las denuncias ni de la apertura de investigaciones formales.
- Respeto a la presunción de inocencia: Exigen prudencia a las ONG y medios para evitar condenas públicas anticipadas sin respaldo judicial.
Indefensión jurídica y riesgo de «guerra híbrida»
Desde la asociación recuerdan que el personal desplegado en Ceuta lleva semanas sufriendo ataques y provocaciones. ATME denuncia la inseguridad jurídica que afrontan las tropas al no reconocérseles la condición de agentes de la autoridad, lo que genera impunidad ante agresiones que, en muchos casos, concluyen con la huida voluntaria de los agresores a Marruecos.
Asimismo, advierten de que estas acusaciones sin contrastar se enmarcan en estrategias de guerra híbrida orientadas a erosionar la confianza en las instituciones de seguridad del Estado.
Reivindicaciones principales
- Comunicado institucional: Desmentir o aclarar de forma transparente las acusaciones.
- Protección jurídica reforzada: Reconocimiento de autoridad y asistencia legal inmediata.
- Protocolos claros: Garantías operativas para que los militares no queden expuestos durante misiones de contención migratoria.
«Si existen infracciones, deben investigarse con rigor. Pero mientras no haya pruebas, la presunción de inocencia de los militares debe respetarse como la de cualquier ciudadano.» — ATME