La producción de aceite de oliva en España para la campaña 2026/2027, que comienza hoy, 1 de octubre, apunta a una cosecha de 1.602.596 toneladas. Esta cifra representa una producción media-alta, un 23 % superior a la de la campaña anterior, según los datos de los aforos comunicados por las comunidades autónomas.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha presentado hoy en Jaén estas estimaciones y ha señalado que “esta primera previsión responde a las condiciones climáticas de la campaña”. Asimismo, ha apostillado que el volumen previsto “proporciona una garantía de abastecimiento y estabilidad tanto para el mercado nacional como para nuestras exportaciones”.
Clima favorable en primavera y cautela ante el verano
Las condiciones climatológicas registradas durante la pasada primavera en las principales zonas olivareras —caracterizadas por temperaturas suaves y precipitaciones abundantes— propiciaron una excelente floración y un óptimo cuajado del fruto, factores clave que se reflejan en las previsiones actuales.
No obstante, estos datos tienen un carácter preliminar y estarán sujetos a ajustes. La climatología de las próximas semanas, unida a la evolución de la aceituna tras las elevadas temperaturas estivales (que han afectado principalmente a los olivares de secano), determinarán el rendimiento graso y, por ende, la producción final.
Previsiones por territorios: Andalucía lidera el incremento
- Andalucía: Como principal comunidad productora, experimentará un importante repunte del 29 %, alcanzando las 1.261.200 toneladas (lo que supone el 79 % del total nacional). Destaca especialmente Jaén, que se consolida como la mayor provincia productora con una estimación de 575.000 toneladas (el 36 % del total de España).
- Castilla-La Mancha: Segunda comunidad en importancia, prevé una cosecha de 152.000 toneladas, un 10 % más que el año pasado.
- Extremadura: Tercera comunidad productora, registrará un crecimiento del 24 %, hasta alcanzar las 97.300 toneladas.
Por el contrario, el aforo refleja un descenso productivo en otras regiones como Cataluña, Aragón, Islas Baleares, la Comunidad de Madrid, la Región de Murcia y Navarra.