Xinzo de Limia es el segundo municipio con más viviendas vacías de la provincia de Ourense, después de la capital provincial. Son en concreto, 4.330 casas o pisos para un municipio de 9.975 vecinos.
Esto supone prácticamente una vivienda inutilizada por cada dos vecinos.
Las causas son variadas y dependen de ideologías, valoraciones y casuísticas variopintas.
Para empezar, en Xinzo no existe apenas industria, el sector primario es esencial, la hostelería y comercio sobreviven a duras penas y el aumento del envejecimiento de la población es galopante, con un tercio de residentes mayores de 65 años. Los jóvenes son un buen cada vez más escaso.
Las posibles soluciones a esta coyuntura son, para algunos, más suelo edificable, más vivienda protegida, más rebajas fiscales para propietarios y menos burocracia.
Para los defensores de esa tesis, al propietario de una vivienda vacía hay que darle seguridad jurídica y bonificar fiscalmente para que movilice su vivienda vacía hacia el mercado de alquiler.
En este concello ourensano, hay poca okupación, allanamientos de morada e “inquiocupación”.
Para otros analistas, la congelación de la tasación de alquileres, la aplicación de mayores cargas impositivas a los tenedores de varias viviendas, y, en su caso, la imposibilidad o moratoria de desalojos y desahucios, pueden ser las soluciones más efectivas.
En Xinzo, el alquiler mensual de un piso medio amueblado de 75 metros cuadrados en la villa puede rondar entre los 225 y 275 euros, dependiendo de zonas, ubicaciones y características de la edificación.
Queda por ver qué sucede sobre una eventual nueva presentación de decretos de vivienda por el Gobierno, convocatorias electorales o incluso aprobación de las frustradas leyes por parte de la diputación permanente del Congreso.