Roberto Verino y Grupo Cuevas advierten de que invertir en tecnología sin revisar antes los procesos es «un tiro en el pie»

Primero los procesos; después, la tecnología. Ni Dora Casal, directora ejecutiva de Roberto Verino, ni Artur Yuste, director general de Grupo Cuevas, dudaron al responder sobre por dónde debe empezar una empresa que busca producir más con los mismos recursos. «La tecnología sin un proceso sano puede ser un tiro en el pie«, resumió Casal. La reflexión se produjo este miércoles durante el cuarto encuentro de Geografía Empresarial, una ruta impulsada por el Círculo de Empresarios de Galicia dentro del programa Capacita Directivos, que en esta ocasión contó con la Asociación de Empresarios del Polígono de San Cibrao como anfitriona.

María Borrás, presidenta del Círculo, enmarcó el debate actual en la propia historia del polígono. Hace más de setenta años, el ourensano Eduardo Barreiros comenzó a transformar motores de gasolina en diésel para sus camiones de obra, un hito de eficiencia que hoy conecta directamente con el reto empresarial actual: «Cómo producir mejor cuando producir cuesta cada vez más», planteó. Borrás señaló que cualquier mejora logística o energética «se multiplica por cientos de empresas, al igual que cualquier retraso», de ahí la persistente reivindicación de contar con una estación ferroviaria de mercancías.

Asimismo, la presidenta agradeció la labor de José Antonio Rodríguez Araújo, quien dejará la presidencia de la asociación en pocas semanas tras casi ocho años en el cargo. Por su parte, el anfitrión recordó que la competitividad también depende de factores externos a la fábrica, como los accesos, el suministro eléctrico, la seguridad o la formación: «Proteger los márgenes es también preservar la capacidad de seguir invirtiendo y de sostener el empleo».

En la misma línea, Norberto Penedo, director del Área de Competitividad del Igape, animó a las industrias gallegas a dejar atrás la modestia, destacando que el sector ha ganado productividad en la última década y su reacción tras la pandemia fue «impresionante». Además, adelantó que el Igape lanzará una nueva línea de incentivos centrada en la inteligencia artificial y la transformación digital.

Costes, oficio y márgenes de beneficio

Moderada por Mónica Martínez, la charla abordó en primer lugar la gestión de los costes. Desde Roberto Verino explicaron que la marca no puede abaratar sin comprometer la calidad, por lo que centra su margen en el diseño de las colecciones y en un cliente muy segmentado. «Ahora mismo la ropa o es un capricho total o es un concepto de inversión, y nosotros jugamos más al concepto de inversión», apuntó Casal, ilustrándolo con un tejido de crepé con el que la firma lleva trabajando dos décadas.

Por su parte, Grupo Cuevas, con 1.323 empleados y 153 puntos de venta repartidos en cuatro comunidades autónomas, destina seis de cada diez euros de gasto al personal. Yuste diferenció entre el «gasto-gasto», que es susceptible de recorte, y el «gasto-inversión», que genera retorno. Como ejemplo de este último citó la eficiencia energética mediante la instalación de placas solares y puertas en los muebles de frío: «Hoy de esta forma ahorramos más de la mitad de la energía que consume una tienda».

Preguntados por los principales cuellos de botella de la eficiencia, Casal lamentó la pérdida de oficios tradicionales («cada vez hay menos gente que sepa coser»), mientras que Yuste advirtió sobre el exceso de superficie comercial y el absentismo laboral, un ámbito en el que reclamó seguir avanzando junto al plan que prepara la Xunta para optimizar la gestión de las bajas.

El talento y la estrategia territorial

Ambos directivos coincidieron en la importancia capital del factor humano. «Cualquier empresa sin talento hoy no es nada», defendió Yuste. En el caso de Roberto Verino, con una plantilla superior a las 400 personas (un 86 % de mujeres), se apuesta firmemente por la conciliación y el salario emocional: «Yo tengo 310 horarios», afirmó Casal.

Para acometer inversiones con éxito, la viabilidad económica es indispensable. Casal repasó la expansión internacional de la firma —presente en México gracias a la sintonía del público con la marca, y en Australia mediante un socio local—, subrayando que hay matices, como las preferencias cromáticas según el mercado, que solo se aprenden sobre el terreno. Yuste, partidario de trabajar con planes estratégicos anuales, resumió la filosofía de la distribución en una máxima: «O creces o mueres». Recordó que su decisión más compleja fue la construcción de la nueva central logística, superando los 10 millones de euros, aunque sigue siendo de la que menos se arrepiente.

Para finalizar, Casal puso en valor el potencial geográfico y logístico de Galicia, destacando que su compañía produce más del 65 % de sus colecciones a menos de tres horas de casa, y que la conexión en tren entre Ourense y Madrid sitúa la capital a apenas dos horas y media: «Tendríamos que explotarlo bastante más de lo que lo hacemos».

Capacita Directivos 2026 se enmarca en el convenio de colaboración suscrito entre el Igape, el Círculo de Empresarios de Galicia, APD, Nordés Club Empresarial y el Club Financiero de Santiago.

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