La marcha de dos figuras clave del ámbito autonómico ha activado el baile de nombres en el panorama político gallego. La salida de Miguel Santalices como presidente del Pazo do Hórreo y de Fabiola García como conselleira de Política Social obliga al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, a recomponer sus piezas, en un proceso que podría verse amplificado por la posible marcha de otros cargos hacia la política nacional.
La carrera por la Presidencia del Parlamento
Todas las miradas para ocupar la Presidencia del Parlamento apuntan a Román Rodríguez, actual conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional. Rodríguez es hoy el miembro más veterano del Consello da Xunta y, junto a Diego Calvo, el único conselleiro que mantiene el acta de diputado autonómico.
No obstante, en las quinielas también figuran otros perfiles de peso dentro de la formación popular:
- Paula Prado: Secretaria general del PPdeG, cuyo nombramiento reforzaría el perfil político de la Cámara.
- Alberto Pazos Couñago: Portavoz del grupo parlamentario popular, aunque su hipotético traslado a la Presidencia obligaría a Rueda a buscar un nuevo referente para la portavocía en el Pazo do Hórreo.
A estas posibles quinielas se suma el futuro de la vicepresidenta primera de la Mesa, Raquel Arias, a quien en el seno del partido sitúan en las listas hacia Madrid junto a Alberto Núñez Feijóo, ya sea ocupando un puesto relevante al Congreso o una plaza en el Senado.
Política Social: una incógnita abierta
En la Consellería de Política Social e Xuventude, la salida de Fabiola García para iniciar su nueva etapa como diputada en las Cortes Generales deja vacante una cartera sensible. El relevo se plantea como una incógnita, dado que la segunda línea del departamento se caracteriza por un perfil predominantemente técnico en lugar de político, lo que deja abiertas todas las opciones para la elección de Rueda.
Repercusiones en la cartera de Educación
Si se confirma el salto de Román Rodríguez a la Presidencia del Parlamento, la vacante en Educación obligará a un nuevo movimiento en el Gobierno gallego. Para esta cartera, Alfonso Rueda cuenta con diversas alternativas:
- Promocionar a algún alto cargo de la segunda línea de la propia Consellería.
- Apostar por un fichaje externo de prestigio en el ámbito docente.
- Ejecutar una reestructuración más amplia en el Consello da Xunta, aprovechando la presencia de perfiles vinculados a la enseñanza en el actual Ejecutivo.
Mirando a Madrid: una reestructuración en dos fases
El PP de Galicia afronta así el inicio de una nueva etapa que se desarrollará en dos tiempos. Este primer reajuste autonómico podría completarse con una segunda fase de reestructuración en caso de que Alberto Núñez Feijóo alcance la Moncloa, lo que arrastraría a nuevos nombres gallegos hacia ministerios, secretarías de Estado y altas responsabilidades en la administración central.