Nueva derrota del Deportivo, que no termina de arrancar y sigue anclado en puestos de descenso, tras caer 1-2 ante el Racing de Santander, Idiakez en un encuentro que podría significar el último dirigiendo desde el banquillo, realizó algún que otro cambio en la alineación, pero la más sorprendente es dejar a Yeremay en el banquillo.
El Deportivo tuvo una salida al partido muy mala, de hecho perdió 0-2, a partir de ahí, el Deportivo cogió las riendas del partido y dispuso de oportunidades, pero un partido más y ya van muchos esta temporada, el conjunto blanquiazul desperdiciaba ocasiones, varios palos que impedían recortar en el marcador, no sabemos si es por falta de entrenar esas acciones, o porque los delanteros no tienen la calidad para la categoría, o un bloqueo de los jugadores. Llegaba el descanso, con silbidos o sonido de viento en Riazor.
Llegaba la segunda parte y en el minuto 55 Idiakez realizó tres cambios, daba entrada a Escudero, Yeremay y Bouldini, pero hombre por hombre para variar en Idiakez que parece que eso de revolucionar algo o trastocar, lo deja para la revolución francesa.
Yeremay dio optimismo al anotar el 1-2, el Deportivo intentaba una y otra vez por lo menos sumar un punto, pero se mostró precipitado, de hecho Idiakez pedía calma desde la banda. Lo intentaba con más corazón que cabeza.
El Deportivo dejaba buenas sensaciones, pero de sensaciones no se vive, es necesario cosechar puntos de tres en tres, veremos en las próximas horas si Escotet pulsará el botón del cambio de entrenador antes del encuentro de Cartagena que será el próximo 2 de noviembre o por el contrario sigue disponiendo de más oportunidades.