Las hipotecas para familias con hijos llegan al 100% de financiación

La barrera entre ver nuestros sueños cumplidos y la cruda realidad ha sido durante mucho tiempo una barrera casi imposible de sortear para una parte de la población reacia a meterse en inversiones que comprometieran su futuro o que cayesen en la incertidumbre de un determinado sistema o momento económico.

Así es como se rompió la tradición de que durante mucho tiempo el alcanzar una casa o llegar a ser dueños de nuestra propia vivienda se convirtiese poco menos que en una quimera o un sueño inalcanzable para muchos, que incluso debían plantearse o elegir si era aconsejable o viable tener hijos y poner a éstos en una balanza. La aspiración de construir un hogar chocaba con la imposibilidad de considerar ese hogar por lo limitado del número de integrantes. La casa, nuestra propia casa, es ese espacio que supone en muchos casos la proyección de nuestros sueños y el comienzo de la felicidad, pues es en muchos sentidos también una proyección de lo que nosotros somos. 

Afortunadamente existen cada vez más métodos para saltar esa barrera que durante muchos años puso sobre nosotros el yugo de la situación económica. Podemos hablar de hipotecas para familias de las que es relativamente sencillo beneficiarse con el aval del ICO. Se puede obtener hasta el cien por cien de financiación en 40 años, aunque siempre después de la elaboración de un estudio personalizado y a la carta por parte de profesionales del sector que analicen nuestra situación, los posibles y la potencialidad de la relación entre ambas partes. Todo ello sin tener que pagar una comisión de apertura, ni tampoco gastos de notaría, gestoría o registro alguno. Además, es el comprador el que elige pagar lo mismo cada mes o una cuota que varía en función del Euribor.

Por otra parte, respecto a la ayuda a familias numerosas hay que referirse a las diferentes opciones. Se trata de encontrar un inmueble con mayor tamaño por un lado y, por el otro, asumir el pago pese a los grandes gastos que ello supone. Por un lado, la reducción en el ITP, el impuesto que se abona al adquirir una vivienda de segunda mano, garantiza una reducción para familias numerosas. También existen otras fórmulas como deducciones en el IRPF, que pueden llegar a 2.400 euros anuales, programas autonómicos específicos o una mayor superficie en las viviendas protegidas. Y es que, al final, se trata de conseguir aglutinar todos los sueños.

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