¿Recuerdan la hilarante y enredada «Venganza de Don Mendo» de Pedro Muñoz Seca? Pues parece que la trama de intrigas y ajustes de cuentas se ha reeditado, con un toque muy gallego, en la figura del hoy presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé. Un culebrón político donde la venganza del “Mendo” tiene consecuencias muy reales.
El cese de Darya Fernández, (representante y coordinadora de campaña de Iván Castro), se ve envuelta en una profunda polémica que trasciende lo meramente político y alcanza la esfera personal. El alcalde de Navia se encuentra en el epicentro por la reciente “venganza” de José Tomé hacia su hija, cesándola como asesora política en la Diputación de Lugo. Darya se enteró por el WhatsApp que le envió la SS, comunicándole el cese de actividad en la Diputación de Lugo. Un cese carente de principios educacionales y éticos, contraviniendo el postulado socialista. Este movimiento ha generado una ola de indignación y pone en tela de juicio la prometida unidad en el PSdeG provincial.
Lo que fue presentado como un «gran avance» en la democracia interna del Partido Socialista, las primarias, ahora es percibido, por una parte de la militancia y ciudadanos, como una clara represalia contra una participante activa en ese proceso, yugulando la libertad y la democracia participativa de los afiliados socialistas. Esta acción, según las voces críticas, no solo cuestiona la credibilidad de las primarias, sino que envía un inquietante mensaje de advertencia a quienes se atrevan a participar o comprometerse en futuros procesos democráticos internos. Haciendo un símil con el fútbol, los partidos duran 90 minutos y al final todos se dan la mano, ganadores y perdedores, es lo que se llama fair play.
La dirección del PSdeG y Federal del PSOE debería actuar con celeridad para preservar el valor de la democracia en unas primarias y la unidad socialista, quebrada por una venganza. Cabe recordar que, a pesar del respaldo de todo el aparato del partido a Tomé, Iván Castro obtuvo un significativo 42% de los votos. Ignorar este dato y que José Tomé persista en su supuesta «sed de venganza» podría augurar un futuro complicado para el PSOE lucense en 2027.
La Diputación: ¿Instrumento de purga interna?
La controversia se agrava al observarse que, esta decisión se ejecuta desde una institución como la Diputación de Lugo, la cual, por principio, debería mantenerse al margen de los debates internos del Partido. Resulta incomprensible e inaceptable que se utilice el poder institucional para saldar cuentas políticas. Se argumenta una supuesta «falta de confianza» para justificar el cese de Darya Fernández, a pesar de que no se ha registrado ninguna actuación deficiente por su parte en el seno de la Diputación. Sin embargo, se señala el apoyo «intrínseco» de figuras como José Ramón Gómez Besteiro y Lara Méndez a José Tomé, lo que añadiría una capa de complejidad a la situación al no haber mantenido su imparcialidad.
La visión del presidente de la Diputación en entredicho
La «huida hacia adelante» de José Tomé actuando al más puro estilo caciquil cacharrista, en la compra de voluntades con dinero del contribuyente, manipulando la colocación de las urnas donde le eran desfavorables o donde pudiese ver quien le votaba, demuestra un desconocimiento de cómo se ejerce la democracia y administra un gobierno provincial.
Un poder como el de la Diputación no emana de una elección presidencial unipersonal, sino de la mayoría que confiere la aportación de cada ayuntamiento y partido judicial a través de sus votos. Es la máxima representación de un poder alcanzado por el conjunto del Partido, que decide quién representa y propone, y vota al presidente en segunda vuelta. Es un poder compartido, en ningún caso un poder absoluto, como parece no entender el actual presidente de la Diputación de Lugo.
Aunque el Partido Socialista de Lugo busca proyectar una imagen de cohesión tras la celebración de sus primarias, la realidad interna dista mucho de esa aparente unidad. Las tensiones y las heridas parecen seguir abiertas, y la gestión de José Tomé está bajo el escrutinio.
La situación evidencia que la escenificación de un Partido unido tras las primarias no se corresponde con la compleja realidad interna, donde las decisiones políticas podrían afectar directamente la gobernabilidad de algunos ayuntamientos.