Con la aparición del informe de la UCO que vinculaba a Santos Cerdán con la corrupción, Lugo se vio envuelta en un salsero digital de proporciones épicas, todo gracias a una fotografía que alguien buscó en el baúl de los recuerdos publicada por el diario lucense, de El Progreso, que, cuál virus informático, se propagó por las redes sociales a la velocidad de la luz. Los protagonistas: el (supuestamente) intachable Santos Cerdán, ex ya ministro del PSOE e implicado en un caso de comisiones que haría sonrojar al mismísimo Al Capone, y el insigne José Tomé, presidente de la Diputación de Lugo, conocido por su habilidad para aparecer en cada sarao político que se precie.
La instantánea, digna de un concurso de parejas «desafortunadas, pero a juego», los mostraba en una pose que algunos describieron como «sospechosamente amistosa», en catamarán, viajando entre las paredes de los cañones del Sil, sin escuchas telefónicas. Y claro, el ingenio lucense, siempre afilado como una navaja de Albacete, no tardó en hacer de las suyas.
Los comentarios no se hicieron esperar, superando en creatividad a cualquier guion de Netflix. Las casualidades provocan en ocasiones suspicacias, Koldo, según el informe de la UCO, intermedió en las obras del tramo ferroviario entre Monforte de Lemos y Lugo, la obra de emergencia asociada al expediente nº 3.19/27507.0250 fue concedida a la UTE del interlocutor, según aparece en el Boletín Oficial del Estado, ya era ministro el Lucense del año.
La ironía lucense bautizó a Cerdán y Tomé como «nueva pareja de hecho», incluso sugerían montar un reality show tipo «La Isla de las Tentaciones» pero con adjudicaciones de obra pública como premio, la red ardió. Solo le faltó a José Tomé y a su lugarteniente Jesús Vásquez, con el dinero de todos los lucenses, nombrar a Santos Cerdán, Lucense del año. El título recayó en el insigne ministro de Transportes, Óscar Puente, que va a llevar el tren a Lugo.
Y es que, con Cerdán luciendo ahora el sambenito de «presunto corrupto», la foto adquirió un matiz digno de un cesto de pimientos picantes. La ironía se servía en plato grande: ¿estaríamos ante el nacimiento de una nueva «Marca Lugo» pero en el sector de las comisiones? ¿Sería esta la prueba fehaciente de que en la política española, el que no corre, vuela… y si puede, cobra?
Mientras tanto, en la Diputación de Lugo, seguro que el aire se cortaba con un cuchillo de untar, intentando disimular la «casualidad» del encuentro. Pero vamos, que nadie se engañe. En Lugo, donde la retranca es un arte, sabemos que una imagen vale más que mil palabras… y esta, sin duda, vale un montón de memes. Habrá que estar atentos a las próximas instantáneas, no sea que nos perdamos la segunda temporada de esta apasionante serie de «política y amistades peligrosas».