El PSdeG-PSOE de Portomarín denuncia una nueva suspensión del pleno municipal por parte del alcalde, una dinámica que se repite de forma reiterada a lo largo del mandato. «Esta conducta representa una grave falta de respeto a las obligaciones institucionales y al normal funcionamiento democrático del Ayuntamiento«, advierten los socialistas.
El portavoz del grupo municipal, Sergio Vázquez, critica la irresponsabilidad del regidor y su falta de planificación. «Nunca se acuerda de los plenos. Se acordó porque le presentamos mociones, pero luego se queda en hablar con los suyos y ni con ellos habla siquiera», denuncia.
Para el PSdeG-PSOE, esta actitud evidencia una dejadez intolerable y una falta absoluta de voluntad política. «No tiene absolutamente ningún interés en gobernar, ni en dar respuesta a las necesidades de los vecinos, ni siquiera en cumplir con el mínimo exigible a quien ocupa una alcaldía», añade Vázquez.
Los socialistas tenían previsto llevar a debate dos mociones de gran relevancia para los vecinos: una para exigir a la Xunta de Galicia la inmediata cobertura de la plaza de médico vacante en el centro de salud, y otra para instar a la aceptación de los 380 millones de euros del nuevo Plan Estatal de Vivienda promovido por el Gobierno de España.
La moción sanitaria reclamaba soluciones urgentes ante la grave situación que sufre Portomarín, con días enteros sin atención médica y sin refuerzo durante los meses de verano, a pesar de ser un punto clave del Camino de Santiago. «No vamos a permitir que Portomarín siga sin médico porque el alcalde no quiere molestar a la Xunta», añadió.
En cuanto a la vivienda, el grupo socialista considera inadmisible que la Xunta rechace fondos estatales que permitirían construir 4.000 viviendas públicas en Galicia. «Aquí ni siquiera quieren hablar de eso, porque saben que se pone en evidencia la subordinación total del PP a los intereses partidistas por encima de las necesidades de la ciudadanía», remarcan.
El PSdeG exige que se retome de inmediato la normalidad institucional, que se convoque con urgencia el pleno suspendido y que se respete el calendario de las sesiones plenarias. «Portomarín no puede seguir paralizado por la inacción de un alcalde que elude sus responsabilidades», concluyen.