La sospecha de la intencionalidad sobrevuela los cielos de Galicia mientras la Xunta ha movilizado un amplio dispositivo para combatir una serie de incendios forestales que, entre el martes 1 y el miércoles 2 de julio, han arrasado 33 hectáreas en las provincias de Ourense y Lugo.
El despliegue para hacer frente a estos focos ha sido considerable, incluyendo siete aviones, cinco helicópteros, siete motobombas, once brigadas, cinco agentes forestales y tres técnicos, lo que subraya la complejidad y el riesgo de estos incendios.
Los municipios afectados son:
- Ourense: A Mezquita (Chaguazoso), Chandrexa de Queixa (Casteligo), Pereiro de Aguiar (Sabadelle) y Trives (Cova).
- A Coruña: Esta noche se han quemado parcialmente un par de plantaciones de monocultivo de eucalipto cerca de Tállara y Arxellas (Lousame).
- Lugo: En Seoane y en Moreda, parroquias de Monforte de Lemos, dos incendios con hasta siete focos diferentes, rodeando la localidad, puso en grave riesgo viviendas particulares y también ha peligrado la integridad física de los vecinos. Precisamente los lugareños, con mangueras, aperos y cubos de agua, no esperaron por la llegada de los medios de extinción, eso ocurre durante la tarde de ayer, martes día 1 de Julio.
- Hace una hora se declaraba un incendio en Villagarcía de Arousa
El incendio más virulento y preocupante se ha registrado en el municipio ourensano de A Mezquita, concretamente en la parroquia de Chaguazoso. Este foco ha destacado por su rápida propagación y gran porte, calcinando aproximadamente 30 hectáreas de superficie, según las estimaciones iniciales de la Consellería do Medio Rural.
La reiteración de incendios en periodos de alto riesgo y la rápida aparición de varios focos simultáneos a menudo sugieren la acción humana deliberada, lo que lleva a las autoridades a investigar si detrás de estos siniestros existe una mano intencionada. La lucha contra las llamas continúa, pero la preocupación por el origen de estos fuegos crece.