El Concello de Pontevedra ha lanzado un llamamiento urgente a la ciudadanía y a las empresas para que moderen el consumo de agua. Esta medida preventiva responde a la preocupante disminución del caudal del río Lérez, que ayer, jueves 30 de julio, se situó en 1,70 m³/s, un nivel que ya genera inquietud ante una posible escasez.
La alcaldesa accidental, Eva Vilaverde, ha querido tranquilizar a la población, asegurando que «el abastecimiento de agua está garantizado por el momento para todos los municipios que dependen del Lérez». Sin embargo, ha recalcado la importancia vital de adoptar medidas responsables para evitar el derroche. El objetivo es claro: garantizar la sostenibilidad del suministro a medio y largo plazo frente a la persistencia de bajos niveles de caudal. La colaboración de todos es esencial para preservar este recurso fundamental.