No hay duda de que tras una operación de cadera con prótesis tendremos mucho camino recorrido a la hora de recuperar la movilidad de esta articulación y liberarnos del dolor.
Eso sí, todavía nos queda una fase de prótesis de cadera recuperación en la que es muy importante seguir minuciosamente todas las indicaciones para obtener los mejores resultados y evitar problemas.
¿Cuáles son las fases de recuperación tras un reemplazo de cadera?
Aunque puede que varíen en función de diversos factores, estos son los tiempos y las etapas de recuperación de cirugía de cadera. Durante todas ellas, el paciente tendrá supervisión médica y fisioterapéutica.
El principal objetivo con el que están pensadas es el de que se recupere la fuerza, la movilidad y la confianza a la hora de caminar.
Fase posoperatoria
Esta fase inicial generalmente se prolonga hasta el décimo día. Lo que se busca principalmente es prevenir posibles complicaciones como rigidez muscular o trombos, así como comenzar una movilización temprana a través de varios ejercicios ligeros:
- Movilización de pies y tobillos mediante flexiones y extensiones suaves. Con esto se favorece la circulación sanguínea.
- Apretar los músculos y glúteos (pero sin mover la articulación todavía).
- Levantar la pierna estirada (siempre con ayuda durante estos primeros días).
- El fisioterapeuta supervisará mientras el paciente empieza a caminar ayudado con un andador o con muletas.
Fase intermedia
Esta suele durar desde la segunda semana hasta la sexta, cuando la inflamación y el dolor ya habrán disminuido bastante. El objetivo será mejorar la fuerza muscular a la vez que se aumenta la movilidad. Se recomienda:
- Bicicleta estática sin resistencia para mejorar la movilidad.
- Se puede ir empezando a caminar, manteniendo la mejor postura posible.
- Elevaciones laterales de la pierna.
- Flexión de cadera, pero muy controlada. Como mucho, hasta un ángulo de 90º y sin movimientos bruscos.
Fase avanzada
De la semana seis hasta la doce ya se busca ir recuperando completamente la funcionalidad, volviendo a las actividades cotidianas poco a poco para aumentar la resistencia.
Puede ser de mucha ayuda:
- Ejercitarse en la piscina. Y es que el agua resulta de gran ayuda a la hora de minimizar el impacto, facilitando así el movimiento.
- Subir y bajar escalones para favorecer la coordinación y la fuerza.
- Ir aumentando la duración de las caminatas (recomendable pasear a diario con ritmo controlado).
- Ejercicios de equilibrio. Por ejemplo, mantenerse sobre una pierna (con apoyo).
Fase de mantenimiento
Tras el tercer mes, llegará la hora de pasar a los ejercicios que prevengan sobrecargas o recaídas.
- Estiramientos regulares que permitan conservar la flexibilidad articular.
- Bicicleta estática (con moderación).
- Natación.
Si bien es cierto que una total recuperación de operación de cadera no es solo cuestión de días, se trata de un proceso muy gratificante, pues se van experimentando continuos avances y mejoras que te permitirán tener una calidad de vida mucho mayor.
La clave está en seguir con paciencia, constancia y una actitud positiva las indicaciones de los profesionales médicos, escuchando en todo momento lo que tu cuerpo necesita y sin forzar nada. Y es que no hay que olvidar que cada persona es un mundo y tiene su propio proceso.