Cada mañana, España es un país que desayuna y paga con tarjeta. Entre cafés, tostadas y prisas por llegar al trabajo, los españoles han incorporado un hábito nuevo a su rutina: sacar el móvil o la tarjeta. Los pagos con tarjeta en restaurantes, bares y cafeterías forman parte de lo cotidiano, especialmente en el primer tramo del día. De hecho, según el Observatorio Cafés y Restaurantes Cashless de SumUp, casi dos de cada cinco pagos en hostelería se hacen entre las 6 y las 10 de la mañana, cuando las consumiciones suelen ser rápidas y de bajo importe.
Productos tan cotidianos como el té (+93%), el vermut (+82%) y la tostada (+38%) encabezan la lista de lo más cashless del momento; el café y la tortilla tampoco se quedan atrás. El resultado es inequívoco: el pago digital ya no está reservado para comidas elaboradas, sino que acompaña cada pausa del día.
El ticket medio baja: la tarjeta ya se usa hasta para una tapa
Este afán por pagar pequeñas consumiciones con el móvil nos ha conducido a que el ticket medio sin efectivo haya descendido un 2%, quedándose en 17,7 euros.
La caída es aún más llamativa en algunas ciudades concretas. Sin ir más lejos, lugares como León (9,2 €), Valladolid (9,4 €) y Pontevedra (9,7 €) muestran cómo la tarjeta ha pasado a ser la opción preferida incluso para un café rápido o una tapa improvisada.
Lo mismo sucede en Pamplona, Vitoria, Lleida y Bilbao, con importes medios de entre 10 y 12 euros. Ya no se guarda el efectivo para el por si acaso.
Las ciudades más cashless del país
La expansión del pago digital no se distribuye por igual, pero sí se extiende por todo el mapa. En el norte, San Sebastián destaca con un imponente 80,9% de operaciones sin efectivo en hostelería. Le siguen Toledo (77,9%) y Pamplona (60,5%), que confirman que la tarjeta es ya la compañera habitual de quienes salen a tomar algo.
En otras zonas, la tendencia también avanza rápido. Ciudad Real y Albacete superan el 50% de transacciones cashless en bares y restaurantes. Mientras que, en el litoral mediterráneo, ciudades como Valencia (43,5%), Castellón (35,3%) y Tarragona (37,7%) presentan cifras en ascenso. En el sur, Cádiz y Badajoz están a un paso del 50% y, en las islas, Santa Cruz de Tenerife ya roza el 46%.
¿Dónde crece más el pago digital?
Si hablamos de velocidad, Castilla y León y Andalucía son las comunidades que más han pisado el acelerador. Burgos lidera la clasificación con un aumento espectacular del 148,5% en pagos sin efectivo, seguida de Badajoz (89,3%) y Salamanca (66,9%). Jaén, Zamora, Almería, Cádiz, Málaga e Ibiza también superan el 50% de crecimiento.
Una costumbre sencilla que varía el modo de consumir
En los últimos años, los pagos con tarjeta en restaurantes y bares han pasado de ser algo cómodo a convertirse en lo normal. Son más rápidos, más higiénicos y más prácticos; sobre todo, teniendo en cuenta que sirven tanto para un menú del día como para un cortado de 1,30 €.
El panorama es más que evidente, el cashless acompaña al consumidor en cada instante del día: desde el desayuno hasta las cenas con amigos, reservando poco a poco el efectivo para situaciones muy concretas.