José Luis Calo advierte que la caída de ingresos y la competencia desleal sitúan a las ganaderías gallegas en una «situación límite».
El sector lácteo gallego se enfrenta a una «tormenta perfecta» que amenaza con desmantelar el rural. UCIN Galicia, a través de su coordinador José Luis Calo, ha dado la voz de alarma ante una crisis de rentas que ya cifra en 186 millones de euros las pérdidas potenciales para las explotaciones de vacuno de leche en la comunidad.
La drástica rebaja de precios impuesta en los nuevos contratos no es solo una estadística; es una estocada a la viabilidad de miles de familias. Según UCIN, los datos son devastadores:
- Impacto directo: Una caída media de 8 céntimos por litro en origen.
- Pérdidas por granja: Una explotación tipo dejará de ingresar unos 27.000 € anuales, lo que empuja a muchas granjas al cierre técnico.
- Costes disparados: El encarecimiento de fertilizantes, gasóleo y servicios agrarios devora los márgenes de beneficio, ya de por sí inexistentes.
No podemos permitir que un sector estratégico sea tratado como una simple variable de ajuste por las industrias. Estamos ante un golpe histórico a nuestro patrimonio económico y social.» sentencia José Luis Calo.
Uno de los puntos más críticos denunciados por Calo es la desventaja competitiva que sufre Galicia. Mientras el producto gallego se deprecia, en comunidades vecinas como Asturias los precios se mantienen hasta un 24% por encima, una discriminación geográfica que la formación tacha de «inadmisible».
A esta pinza económica se suma la entrada masiva de leche procedente de Francia y Portugal a precios de derribo. UCIN Galicia alerta de que esta práctica busca «distorsionar el mercado» y forzar a los productores locales a aceptar contratos abusivos.
UCIN Galicia no se limita a la queja, sino que reclama acciones judiciales y administrativas inmediatas:
- Investigación de Cártel: Calo insta a investigar posibles prácticas de concertación de precios. «Si existen comportamientos de cártel, deben ser sancionados con toda la contundencia de la ley».
- Ley de la Cadena Alimentaria: Se exige a la Xunta y al Ministerio que actúen de oficio para evitar que se firme ningún contrato por debajo de los costes de producción.
- Compromiso Social: Llamamiento a la ciudadanía para priorizar el consumo de lácteos gallegos, recordando que «defender el sector es defender el futuro de Galicia».
Calo concluye «que la pasividad de las administraciones en este momento crítico sería equivalente a «sentenciar de muerte» al pilar básico de la economía rural gallega«.