El escenario político andaluz se encamina hacia las urnas con una tendencia clara: el trasvase masivo de votos desde Vox hacia el Partido Popular. Según el estudio preelectoral del CIS, Juanma Moreno no solo retiene a su electorado, sino que se nutre directamente de sus rivales para rozar la mayoría absoluta.
Por primera vez, son más los votantes de Vox que prefieren al PP que los que se mantienen fieles a su propio partido.
- Fuga hacia el PP: El 44% de quienes apoyaron a Santiago Abascal en las generales de 2023 elegirá ahora la papeleta de Juanma Moreno.
- Fidelidad a Vox: Solo el 40,3% de sus votantes permanecerá con Manuel Gavira.
- El factor Alvise: Un 5,3% de los antiguos electores de Vox se mudará a Se Acabó la Fiesta, complicando aún más las expectativas de la formación de derechas.
- Camino inverso inexistente: Solo un residual 3,7% de los votantes de Feijóo haría el viaje contrario hacia Vox.
El PSOE no solo tiene problemas para movilizar, sino que sufre fugas hacia ambos lados del espectro:
- Trasvase al PP: Un sorprendente 10,2% de los socialistas en las generales cruzará la frontera para votar a Juanma Moreno.
- Fugas a la izquierda: Otro 9% se decantará por Adelante Andalucía.
La división entre Adelante Andalucía (Juan Ignacio García) y Por Andalucía (Antonio Maíllo) genera un escenario de vasos comunicantes:
- Adelante Andalucía logra captar al 30,1% de los antiguos votantes de Sumar, compitiendo casi de tú a tú con Por Andalucía (37,1%), la marca que cuenta con el apoyo de los ministros de Yolanda Díaz.
- Sin embargo, Adelante Andalucía también pierde efectivos: un 16,6% de sus seguidores regresará al PSOE.
La suma de estos movimientos explica la previsión del CIS para el 17 de mayo: «El PP lograría la mayoría absoluta justa (55 diputados), mientras que Vox retrocedería al perder uno de sus 14 escaños actuales. La clave del éxito de Moreno Bonilla reside, fundamentalmente, en haber convertido al PP en el «voto refugio» de casi la mitad de los antiguos electores de Vox y de una décima parte del electorado socialista.
Los datos del CIS confirman que el electorado andaluz parece haberle dado la espalda a la política de trincheras. El trasvase de casi la mitad de los votos de Vox hacia el PP sugiere que, en el sur, la moderación no es solo un estilo de gobierno, sino la estrategia electoral más eficaz. Frente al perfil de confrontación, los andaluces están eligiendo la estabilidad, dejando a las opciones más radicales sin espacio para crecer.