RC Deportivo. El Otro Fútbol: con la iglesia hemos topado

En las últimas semanas, ríos de tinta muy caudalosos se están vertiendo por las páginas y webs deportivas de A Coruña y alrededores. La cuestión tiene que ver con el VAR (con v, ya que con b es desde donde salen muchos de estos torrentes). Lo cierto es que aquellos que pregonan contra los arbitrajes y las salas donde se corrigen tienen mucha razón. Porque los hechos están ahí y las interpretaciones –interesadas, claro que sí- también.

Pero este problema no es nuevo. Forma parte del mundo del fútbol. Sobre todo, a estas alturas de calendario. Son acciones arbitrales –y arbitrarias- que aparecen a finales de abril y primeros de mayo. Como las flores de primavera. Es el “Otro Fútbol”.

Su técnica no se enseña en las escuelas universitarias ni aulas de máster que adornan los “linkedines” de los ejecutivos del club. Su realidad se aprende con la experiencia. No es necesario ser dirigente, basta ser simple aficionado al deporte rey. Es suficiente la simple observancia de las temporadas futbolísticas a lo largo de la historia. Nunca falla. Muchos directivos anteriores -del Deportivo y otros clubes- han sabido lidiar con ello. Decimos lidiar porque el verbo taurino viene al pelo para entender de qué estamos hablando. Para los no iniciados, tenemos que indicar que la lidia es el arte del engaño. A ver si así se entiende por dónde van los tiros.

El Deportivo es propiedad de un banco y su presidente es banquero. Esto es un mantra vociferado hasta la saciedad porque quienes disfrutan que la afición pinte poco o nada en los designios del club. Pues bien, en las “altas instancias” del fútbol estatal no se entiende cómo, quien en su día consiguió rescatar Banesco de una intervención estatal en su país –con una casi segura expropiación- y liberar a sus directivos de prisión, no tenga la capacidad de “arreglar” los problemas arbitrales de su club.

Y es que, como le pasó a Don Quijote buscando a Dulcinea, da la sensación de que “con la iglesia hemos topado”.

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