El Centro Social de Escarabote se apaga ante la pasividad del gobierno local. El coordinador de UCIN Boiro, Miguel Piqueras, ha denunciado hoy que el abandono del centro no solo afecta a las paredes del edificio, sino al corazón mismo de la convivencia vecinal: el bar y el baile.
Piqueras, tras hablar con numerosos vecinos de la zona, ha hecho suya una demanda que clama en toda la parroquia exigiendo la reapertura inmediata del servicio de bar. «El bar del centro social no es un negocio cualquiera; es el lugar donde los vecinos se saludan, comparten su día a día y combaten la soledad. Que el alcalde mantenga la persiana bajada es una muestra más de lo poco que le importa la vida social de Escarabote», critica duramente el coordinador de UCIN.
«Es triste y ridículo ver cómo los vecinos echan de menos su lugar de encuentro mientras el alcalde se queda de brazos cruzados. Entre el bar cerrado y la prohibición del baile, han convertido un centro que era un orgullo para todos en un edificio vacío y sin alma. Escarabote no merece este desprecio», afirma Miguel Piqueras. Desde UCIN Boiro señalan que la falta de mantenimiento es la excusa perfecta que utiliza el gobierno local para no gestionar, destacando que mientras otros ayuntamientos potencian sus centros, en Boiro se permite que el de Escarabote se hunda en el olvido.
Las exigencias de Miguel Piqueras son claras y urgentes solicitando la licitación y reapertura inmediata del bar como servicio esencial para el encuentro diario de los vecinos además del regreso del baile que generaba alegría y atraía a gente de toda la comarca así como la reparación integral del edificio para acabar con las humedades y el deterioro que avergüenzan a la parroquia.
«Nuestros mayores y nuestros vecinos tienen derecho a disfrutar de su tiempo libre en condiciones dignas. El alcalde debe dejar de mirar hacia otro lado, arreglar el centro y devolvernos el bar y el baile. Si él no sabe cómo hacerlo, nosotros sí», concluye Piqueras, quien se ha comprometido a ser la voz constante de los vecinos hasta que el Ayuntamiento reaccione.