El fallo de la infraestructura de fibra óptica dejó sin servicio no solo a los abonados de R, sino a cientos de usuarios de otras operadoras que dependen de su red.
El caos digital vivido en las comarcas de A Limia y Monterrei ha resultado ser mucho más extenso de lo previsto. Al tratarse de un fallo en la infraestructura de fibra óptica propiedad de R, el corte ha provocado un «efecto dominó» que ha afectado a clientes de prácticamente todas las grandes comercializadoras del país.
Usuarios de Orange y MásMóvil, así como abonados de Vodafone y su filial Lowi, sufrieron las mismas 22 horas de desconexión al utilizar la red de la operadora gallega. Esta situación agrava la indignación en la zona, ya que muchos clientes descubrieron su vulnerabilidad al depender de una infraestructura única que, ante una avería, colapsa toda la actividad económica de las dos villas.
Un problema de responsabilidad compartida
Este nuevo escenario abre una duda para los afectados: ¿A quién reclamar?
- Contrato directo: El cliente debe reclamar a su propia operadora (Orange, Vodafone, etc.), ya que es con quien tiene el contrato, aunque la culpa técnica sea de la red de R.
- Indemnizaciones en el aire: Si R ya ha avisado que no indemnizará de oficio a los suyos, el proceso para los clientes de otras compañías podría ser aún más farragoso, obligando a una oleada de reclamaciones a través de las OMIC de Xinzo y Verín.
El comercio local y las pymes de ambas localidades insisten en que las pérdidas por la falta de cobro con tarjeta y la parálisis administrativa son incalculables, independientemente de la compañía que suministre el servicio.