MADRID, 9 de junio de 2026 – El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reafirmado su compromiso con un proyecto europeo fuerte y cohesionado, rechazando la idea de que una menor regulación sea el camino hacia la competitividad. En su reciente intervención, ha defendido que el futuro de la Unión Europea pasa por la integración y por un modelo de gobernanza que armonice el crecimiento con la justicia social.
Para Sánchez, el avance del bloque comunitario no es compatible con un debilitamiento de sus valores fundacionales. «Europa no avanzará siendo menos europea», ha señalado, marcando una hoja de ruta que prioriza la calidad institucional sobre el simple recorte de normativas.
Hacia un nuevo paradigma de competitividad
El mensaje central del Ejecutivo se aleja de la dicotomía tradicional entre economía y bienestar. El Gobierno sostiene que la verdadera competitividad en el siglo XXI no se logra eliminando estándares, sino optimizando el marco normativo.
«No necesitamos menos normas, necesitamos mejores normas: para combinar innovación y derechos, crecimiento y equidad, competitividad y protección social», ha declarado Sánchez.
Este planteamiento subraya que el marco regulatorio europeo —especialmente en términos de protección social y estándares medioambientales— no debe ser visto como un lastre para la productividad, sino como un activo estratégico. Según esta visión, la sostenibilidad y la equidad son los pilares que permiten a Europa diferenciarse y prosperar en un entorno global altamente competitivo.
«Porque nuestro modelo social y medioambiental no es un obstáculo para competir. Es nuestra forma de ganar», concluyó el Presidente, reafirmando que la identidad europea es la principal ventaja competitiva del continente.