En el Día Internacional del Orgullo LGTBI queremos expresar, una vez más, nuestro compromiso absoluto con una sociedad basada en la libertad individual, el respeto y la igualdad de todos los ciudadanos.
El Orgullo es memoria, pero también presente y futuro. Memoria de quienes sufrieron incomprensión, rechazo, violencia o silencio por el simple hecho de ser ellos mismos. Presente de una sociedad española que ha avanzado de manera ejemplar en derechos y convivencia. Y futuro porque aún queda camino por recorrer para erradicar cualquier forma de discriminación o intolerancia.
Creemos en una España abierta, plural y serena, donde nadie tenga que esconderse, justificarse o vivir con miedo por su orientación sexual. Una democracia sólida se mide también por la manera en que protege la dignidad de cada persona y garantiza que todos puedan desarrollar su proyecto de vida en libertad.
Nuestro país ha demostrado que es posible avanzar desde el respeto y la convivencia. Por eso rechazamos todos los discursos de odio, vengan de donde vengan, y cualquier actitud que pretenda señalar o excluir a alguien por ser diferente. Porque la diversidad, lejos de debilitar a una sociedad, la hace más humana, más rica y más libre.
Todavía existen situaciones de acoso, discriminación y violencia que merecen una respuesta firme desde las instituciones y desde el conjunto de la sociedad. No podemos normalizar ni mirar hacia otro lado ante comportamientos que vulneran derechos fundamentales o atacan la convivencia.
No podemos aceptar que, en pleno 2026, desde sectores de la izquierda se sigan promoviendo prejuicios excluyentes y sectarios sobre lo que deben pensar, decir o hacer las personas del colectivo LGTBI, señalando y desacreditando a quienes no comparten su visión ideológica.
Etiquetas como “gay de izquierdas” o “gay de derechas” resultan profundamente reduccionistas y contrarias al principio de igualdad y libertad individual. Nadie debería verse condicionado, cuestionado o estigmatizado por su orientación sexual en función de sus ideas políticas.
Lo denunciamos con claridad: intentar imponer un pensamiento único dentro del colectivo LGTBI constituye una nueva forma de intolerancia y discriminación, incompatible con una sociedad verdaderamente libre y plural.
La defensa de la dignidad humana no admite pasos atrás ni cálculos partidistas. Los derechos y el respeto a las personas deben estar siempre por encima de cualquier diferencia ideológica.
Este día también es una oportunidad para reconocer a quienes contribuyeron, muchas veces desde la dificultad y el anonimato, a construir una España más libre y tolerante. Gracias a ellos, hoy vivimos en una sociedad mejor que la de hace unas décadas.
El Partido Popular seguirá trabajando por una convivencia basada en el respeto mutuo, la igualdad ante la ley y la defensa de la libertad. Queremos un país donde cada persona pueda vivir con tranquilidad, sentirse protegida y desarrollar su vida sin miedo a ser juzgada o excluida. Porque la libertad solo es completa cuando es para todos.