Alberto Nadal acusa al Gobierno de «gestionar la decadencia industrial» por el mal diseño del PERTE VEC, los retrasos en las ayudas a la demanda y la rigidez regulatoria en Europa.
El vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, Alberto Nadal, ha reclamado una reforma profunda de la política industrial de automoción en España. A raíz de la incertidumbre sobre la marca SEAT, el dirigente popular advirtió que no se trata de un caso aislado, sino de «una advertencia de la pérdida de competitividad» que sufre el sector por la gestión del Ejecutivo.
Nadal trasladó el respaldo inequívoco del PP a SEAT, a los trabajadores de Martorell y a sus proveedores, pero instó a abordar la crisis del sector de forma global. Según datos de ANFAC, la producción de vehículos cayó un 1,7% en el primer semestre de 2026 y las exportaciones bajaron un 3,3%, mientras que el saldo comercial de la automoción se redujo un 84,1%.
El PP señala tres ejes donde la política estatal está lastrando a las fábricas españolas:
- Políticas de oferta y costes: Costes energéticos elevados, trabas administrativas y cuellos de botella en las redes eléctricas. A cierre del segundo trimestre de 2026, casi una cuarta parte de los puntos de recarga instalados (17.821) continuaban inactivos por falta de conexión.
- Fallos en las ayudas (PERTE VEC y Auto+): Errores de diseño y retrasos burocráticos. La primera convocatoria del PERTE VEC dejó sin adjudicar el 57% de las ayudas previstas según el Tribunal de Cuentas. Asimismo, las bases del Programa Auto+ se demoraron ocho meses desde su anuncio, además de carecer de neutralidad tecnológica al penalizar a los vehículos híbridos frente a los eléctricos puros.
- Rigidez regulatoria en Bruselas: El PP critica que el Gobierno mantenga la posición más intransigente frente a la prohibición de motores de combustión para 2035, rechazando propuestas europeas para flexibilizar los objetivos al 90%.
Propuestas para mantener la competitividad
Para evitar la fuga de inversiones hacia otros países, como ha ocurrido en los últimos años con la deslocalización de empresas auxiliares y la cancelación de proyectos de baterías, el Partido Popular propone un plan de choque basado en la neutralidad tecnológica, la simplificación burocrática, incentivos de renovación sencillos, fiscalidad favorable para la innovación y energía a precios competitivos.