La eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, ha declinado asistir este miércoles al discurso oficial del Rey Felipe VI ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo. El acto, organizado con motivo del 40.º aniversario de la adhesión de España a la Unión Europea, ha contado con la ausencia deliberada de la representante de la formación morada como gesto de protesta política.
Críticas a la institución monárquica
Montero ha justificado su plantón institucional mediante unas contundentes declaraciones en las que vincula a la Corona con valores incompatibles con su proyecto político. Según la eurodiputada, la monarquía «representa todas las cosas que queremos dejar atrás: el machismo, la corrupción, el ser heredero de una dictadura o la falta de democracia«.
Para la líder de Podemos, su presencia en el hemiciclo durante la intervención del monarca habría sido contradictoria con la defensa de una España republicana y moderna. Montero ha incidido en que la jefatura del Estado debería emanar de las urnas y no de una herencia histórica vinculada al régimen anterior.
Un aniversario marcado por la división
La conmemoración de las cuatro décadas de España en la UE, que buscaba proyectar una imagen de unidad y consenso histórico, se ha visto empañada por esta fractura en la representación española. Mientras la mayoría de los grupos parlamentarios han arropado al monarca, Montero ha utilizado la visibilidad del escenario europeo para reafirmar la agenda republicana de su formación.
«No se puede celebrar la democracia dentro de una institución que no es democrática en su origen», han señalado fuentes cercanas a la eurodiputada, reforzando la idea de que su ausencia no es solo un gesto personal, sino una postura de partido ante el modelo de Estado.